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Entre tú y yo. [Rize]

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Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 10, 2014 9:04 am

"Duérmete niño, duérmete ya,
que viene el coco y te comerá.
Y si no duerme, el vendrá,
te asustara y te tragara".

...Linda canción, muy apropiada para los jóvenes inocentes en plena lactancia, pero ¿Por que sera que siempre (o casi siempre) la cantan de noche? ¿Que razones tienen para relacionar al coco con el oscuro dia? ¿Que culpa tiene la oscuridad del alba por  los actos malos realizados en su presencia? ¿Quien en su sano juicio podría cantarle esa canción a su hijo sin pesar en las consecuencias de sus palabras? ¿Acaso  quieren que el pequeño tenga pesadillas toda su vida, o su verdadero objetivo es dormirlo con ingenuidad y temor? Definitivamente ese padre o madre no sabe nada de la noche y de los verdaderos monstruos que rodean el planeta. Si, los monstruos y los mas peligrosos no solo andan en la oscuridad sino tambien en el día, comiendo y bebiendo junto con la gente buena hasta vivir entre ellos...Tontos e irracionales seres, deberían darles unas buenas clases de ciencias sociales e historia...

Noche, noche, definitivamente la noche era hermosa. No solo por el simple hecho de estar adornada por  los distantes soles que alumbraba la extensa atmósfera, si no también por tener en su inmensa gloria el satélite mayor de la tierra, que en ocasiones particulares se podía ver  mas cerca del firmamento, provocando de esa forma una ilusión óptica tan relajante y romántica propicia para el amor.  Y esta noche era como una de esas, lamentablemente para la mayoría de los "monstruos" esta noche no era para semejante pensamiento arcaico y actos banales, !no¡, este crepúsculo  era para liberar los sentidos, para enloquecer y hacer de las suyas junto al alcohol, las luces, las drogas y la lujuria , acompañado evidentemente de una excelente música e intenso  baile. En otras palabras, era  el momento ideal  para "dejarse llevar" y dejar las "ataduras" aun lado ,y el mejor lugar para hacerlo lógicamente que era en una Discoteca.

Bendita discoteca y sus "cuatro" paredes donde la música retumbaba y el juego de luces  junto al calor corporal de los cuerpos danzantes moviéndose de un lado para el otro mostraban el verdadero éxtasis mortal de los sentidos...Si tan solo la noche fuera tan apreciada como el dia, todo el mundo disfrutaría...Por supuesto,  si el "coco" estuviera aquí junto con Slava, de seguro les diría a esos padre temerosos e incautos que dejaran el drama y vinieran aquí a disfrutar y a gozar; pero y a todas estas ¿Que hacia el "dios de la muerte" en un recinto como este? Pues nada malo de seguro, tan solo se  encontraba bebiendo un par de copas luego de un buen ajetreo "cardio-vascular", ¿y como no!? depues de una hora y larga de bailar sin parar, mostrando no solo sus dotes de "versatilidad" tanto con el habla como con su cuerpo según la tonalidad y ritmo que marcara el compás.

Era la primera ves desde su llegada ala isla, que podía relajarse de forma tan natural como otras criaturas lo hacian, y eso era algo bueno para él pues aunque le gustaba en gran manera su "trabajo", concordaba con muchos que no solo del "pan" puede vivir el "hombre"; por tal motivo ahora sostenía firmemente (con su mano izquierda) su sexta copa, mirando divertido la pista de baile a su alrededor. No había algo en particular que acaparara su atención, y hasta no hacerlo, no se dignaría en moverse de su silla ni mucho meno de dejar su "suave" liquido embriagante.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Lun Oct 13, 2014 1:05 am

"Odiaba a la cabra negra, su madre, por todo lo que ella hizo, pero no podía evitar al mismo tiempo sentirse atraído por todas aquellas depravaciones..." el sonido del libro al cerrarse con fuerza hizo eco en la habitación. ¿Cuántas veces había leído ya el mismo libro? 3 veces, y esta era la 4ta, pero realmente le gustaba, además, ese libro tuvo gran importancia en un suceso pasado de su vida, ella, como la cabra negra y el huevo de la cabra negra… ahora estaba muerto.

Dejo sobre la almohada el libro y con lentitud se levanto de la cama, camino hacia el balcón del departamento situado en su habitación y miro al cielo nocturno. Hacia un par de horas el ocaso resplandeció por ultima vez y ahora la luna brillaba, inclusive, esta noche parecía estar más cerca del firmamento, hermoso, muy hermoso. Se acomodó el cabello detrás de la oreja y acercándose al barandal, miro abajo. Con la vista desde un 4to piso podía observar con claridad el movimiento de los ciudadanos en el centro de la ciudad, de todos aquellos que regresaban a sus hogares después de un agotador día de trabajo, o el movimiento de quienes recién salían, buscando vivir durante el espacio de tiempo en que el astro rey les daba tregua.

Dio media vuelta y entro en su habitación, cerrando las puerta tras de sí. Hoy no estaría en casa, con la luna tan brillante, salir a deambular parecía mejor opción que el descanso; no tenía un objetivo especifico, la noche se lo brindaría, tarde o temprano. Deshizo el moño que sostenía su cabello, se despojo de sus ropas y se metió a la ducha; ¿hacia cuanto no comía? Uno, dos días quizás, le era fácil perder la cuenta cuando se trataba de restringirse, con mala suerte, hoy también tendría que soportar el hambre, hambre que comenzaba a molestarla… pero ya estaba dentro del juego, y arriesgar las únicas fichas que poseía no le era opción; especialmente desde que aquel hombre se fijo en ella, y comenzó a seguirle la pista, vaya que fue descuidada al llamar su atención.
Después de unos minutos en la ducha, salió envuelta en una toalla hacia el guardarropa, que en su mayoría mostraba vestidos, escogió un vestido blanco largo, algo simple, lo especial de ese vestido es que desviaba la atención a quien lo portaba; seco su cabello y lo cepillo, peinandolo de lado como de costumbre, más no lo amarró, lo dejo suelto y extendido sobre el escote de la espalda. No se coloco los lentes que reposaban en el tocador, esos lentes la hacían parecer una mujer tímida, y verse así no era opción para el lugar al que tenia pensado acudir.
Minutos después salio de su departamento y se adentro por el centro de la ciudad y más adelante lo abandono, dándose paso a los peligrosos lugares que los barrios bajos escondían, mientras avanzaba, comenzó a distinguir, poco a poco, el característico sonido de la música que la discoteca vanamente trataba de encerrar.

La discoteca, no era ajena a ese lugar, en toda su estancia en la isla lo ha visitado decenas de veces, quienes allí buscan refugio pueden convertirse en buenos acompañantes, o en su caso, la cena, cosa que lamentablemente ocurría con mucha menos frecuencia. Ingreso al lugar y la imagen que sus ojos captaron no fue muy diferente a la de otras ocasiones, un lugar oscuro, iluminado con brillantes  luces multicolores, cuerpos moviéndose al son que el Dj les dictaba, otros mas acompañados, algunos solos, justo como ella en ese momento. Se dio paso (dificultoso por cierto) entre la pista de baile, hasta alcanzar la barra y tomar asiento en un banquillo, el barman no tardo en prestarle atención "un chico nuevo". Le pidió le sirviese cualquier cosa, ya que, fuera cual fuera el liquido ofrecido, le desagradaría. Mientras esperaba observo hacia la pista de baile, con una sonrisa dibujada en su rostro, preguntándose que tipo de vida estúpida llevaría cada uno de los que danzaban sin parar; y solo se atrevió a apartar la mirada cuando frente a ella apareció servida una copa con una bebida verde, tan resplandeciente como las luces del lugar.


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Alexander Kinti

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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 14, 2014 11:50 pm

El lugar no estaba mal, no era para  nada distinto a otras discotecas en el mundo. A pesar de su ausencia)  por varias décadas atrás, la esencia de estos lúgubres  recintos seguía siendo la misma, los únicos cambios (además de la música y luces) consistía en los seres que la visitaban...Una generación viene, una generación se va, esa es la (cruda) ley de la realidad...de lo “mortal”.

Subió la mirada al segundo piso de la “habitación”.  Las hermosas chicas  dentro de las jaulas colgantes por un momento atrajeron su atención, pues a esa distancia  y con el parpadeo constante de las luces, un ataque epiléptico era eminente. No obstante sus cuerpos libidoso moviéndose tal culebra hipnotizada por la melodía de un flautista eran sumamente apetitosos. Sin tan solo la muerte fuera tan deliciosa, de seguro más de uno moriría en sus manos con complacencia absoluta.
Prosiguió su labor, ahora, mirando los balcones (al parecer las salas  V.I.P) donde obviamente los “santos” mas santos iba a santificar al santísimo y cantar alabanzas.
Bajo la mirada, sin quitar esa sonrisa juguetona de su blanco rostro, pues ¿Cómo podía olvidar las travesuras  realizadas en aquellos lugares cercanos?.  Nuevamente y por “antepenúltima” vez, su garganta fue bañada por el fuerte líquido de su copa, reactivando con mayor fuerza sus  sentidos. –“Muy bien, es hora de moverse.”-medito para así, levantándose del taburete, ya que desde el momento en  el cual poso sus ojos en la pista central de baile,  estos chocaron abruptamente con  la mirada de una  hermosa chica pelinegra, quien  acaparado su atención de forma directa.

[....] Freno sus acciones, dejándola caer  como  una  pepa de guama; su labor ya había terminado y por ende su “atracción”. Ahora  era tiempo de abandonarla en el baño  como cría recién parida en la brutal selva. Cruel, ¿no es así? Pero no tanto como se apreciaba. Dirigiéndose al lavamanos, miro la joven de soslayo, sonriendo traviesamente de medio lado, recordar la imagen viva de la lujuria completa en su rostro (cuando termino)  junto al gemido “angelical” era  sumamente satisfactorio. Abrió el grifo con parsimonia, escuchando la respiración agitada de la pelinegra mientras a la vez el sonido del agua se mezclaba con ella; aun la joven seguía sentada en el piso, organizando  su minifalda y desastroso peinado, sin poder creer la manera en la que quedo. -...-sus ojos volvieron a encontrarse, y con palabras sordas se “despidieron”uno dando mas que el otro, pero al fin y al cabo terminando todo como dos amantes bandidos descubiertos por el sol acusador...No hubo ningún ‘adiós’ o un ‘gracias’todo estaba dicho. Giro la perilla el peli-castaño chico de ojos fucsias y tatuaje extraño en su mejilla izquierda, para salir del baño de las damas, como si nada hubiera pasado. La música continuaba igual de potente y mas gente  invadía el poco espacio de  la pista. Con dificultad  empezó atravesar el mar de gente para llegar nuevamente a la barra.

-¿!Mmmm¡?-arqueo la ceja al notar el extraño cuerpo blanquecido sentado en un taburete de la barra. A medida que fue recortando mas la distancia, aquel cuerpo tomo la silueta de una mujer de larga cabellera lavanda. Entrecerró sus ojos un poco mas como si tratara de ver mas allá de la espalda descotada de la joven, que al parecer daba la bienvenida a cualquier mirón para que navegara en la imaginación. No tardo mucho en llegar ni tampoco en darse cuenta que la susodicha chica de vestido virginal acaparaba no solo su atención sino de sus acompañantes de la barra. Tomo asiento a lado de  la dama al sacar “sutilmente” a un hombre de mediana edad  en su embobamiento  celestial, y fulminarlo con la mirada. Ni que la joven tuviera la cara tan linda como para embobarse de esa manera. – Un Everclear. –musito el “dios” cuando llamo la atención del Barman, que al parecer estaba ocupado en quien sabe que cosas. Ladeo la cabeza para mirar el por que de su “encanto” y  al detallarla mejor comprendió la razón. La “santa” además de estar bien proporcionada, poseía un rostro divinamente perfilado resaltado no solo por el color de su piel sino por su larga cabellera, labios  y ojos atrayentes....pero....¿por que sele hacia tan familiar?.  Siguió mirando (sin cohibición alguna) hasta posar  sus ojos en la verde  sustancia del vaso de la “inmaculada”; al aparecer  lo “santa” solo lo llevaba por fuera.

-Has de estar sedienta como para  terminarte esa bebida. –comento burlonamente el chico al notar lo poco que le faltaba para acabar. No era de su incumbencia si la chica tomaba o no, si se embriagaba o no pero ¿y eso que? era una isla libre al fin y al cabo. – Por cierto, ¿no nos hemos visto antes?. –agrego esta vez con un tono de voz amable y usual coquetería, tomando con su mano derecha  su pedido y sonriendo de medio lado.  ¿Dónde? ¿Dónde? ¿Dónde  había tenido contacto antes con esos ojos lavanda “tan” salvajes y pacíficos?.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Miér Oct 29, 2014 2:06 am

Observo por unos segundos el liquido vertido a la copa, de un verde lechoso, resplandeciente como el neón o quizás las luces del lugar le ayudaban a dar tal aspecto. Aparto la mirada de la bebida y observo al barman, que la miraba entretenido satisfecho por la acción; que la peli-lavanda respondió con una sonrisa fingida, Diablo verde, señorita. Realmente la bebida le daba igual, pero el tonto que atendía se dio el lujo de servirle algo mezclado, el alcohol le era pasable, pero el agregarle ingredientes de otro tipo hacia que las bebidas le fueran asquerosas, tal como cualquier comida humana. Vaya... tomo la copa en sus manos y la agito un poco ¿que paso con el chico rubio que trabajaba aquí? el tenía mejor gusto sentenció sin pena alguna y dio un trago a la bebida para asegurarle al hombre enfrente suyo que su broma no funcionaba. Lo despidieron respondió, y después de asentir, se retiro para continuar con su trabajo. Que pena, me hubiese gustado verlo por ultima vez habló la joven para si misma y en voz alta, a sabiendas de que el ruido del lugar no dejaría que nadie más escuchara su "conversación". Dejo nuevamente la copa sobre la barra, esa cosa realmente sabía mal, pero alcohol, era alcohol.

Apenas unos minutos pasaban desde su llegada y no encontraba razón para mantener su estancia en ese lugar, se impacientaba más rápido de lo normal. Las cosas no mejoraron cuando un hombre algo mayor ocupo un lugar cercano solo para tratar de comenzar una conversación, iniciada por comentarios estúpidos y al azar. Lo único que ese pobre diablo consiguió por respuesta fue un choque de copas acompañado de un "Salud". Al fin desistió del intento de conversación, pero continuo allí sentado, con la mirada fija sobre la bibliotecaria; a pesar de la total ignorancia externa de parte de ella, ese hombre si ocupaba parte de sus pensamientos, de hecho, le recordaba a alguien similar con quien se topo en una de sus visitas al club de peleas, esa noche, la sangre de los contendientes no fue la única que salpico a los espectadores.
Tomo una vez más la copa entre sus manos y agito el resto del "dragón verde", que bailaba entre las paredes de cristal. Créeme, no tienes idea de lo sedienta que estoy respondió con sarcasmo. Ladeó el rostro y miró a su nuevo vecino, alguien más joven y apuesto; apenas notó que la mirada sobre ella cambio, al igual que el aroma que la rodeaba, juraría que hacia unos segundos continuaba allí aquella peste. Acabo por completo con su bebida y aparto nuevamente la mirada, restando importancia a la presencia ajena. Si te hubiera visto antes, lo recordaría. No eres precisamente alguien que pasa por desapercibido.
Hablando de sedientos, ¿no te hará daño eso? miro de reojo al de orbes coloridos y más específicamente, a la bebida que posaba en sus manos. Pero tampoco le era impresionante que un tipo con su apariencia y a juzgar por la primera impresión, con su "carácter", jugara con el alcohol como si de jugo de manzana tratase. En cuanto el barman le presto atención de nuevo, lo llamó con una seña y le dio la copa en manos Esta vez espero algo mejor querido.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 03, 2014 5:54 am

Ningún comentario de la joven  paso desapercibido para el Shinigami, que seguía bebiendo de su copa mirando de  reojo a la chica que al parecer era más ruda de lo que mostraba. –Jejeje. -rio el muchacho ladeando  la cabeza al posar su codo sobre  la  “mesa” y  flexionar su  brazo para sostener la. –En verdad no desearía ser ese joven. –comento mas al aire que ala chica,  con una sonrisa burlona  cogiendo de nuevo su copa de alcohol. – Pobre hombre. –miro nuevamente su recipiente de vidrio, detallando  lo poco que le faltaba. –Si no muere por  cirrosis, tal vez si muera por  tu mirada y voz  fría. –agrego sin tapujo alguno levantando la mirada para observar los ojos lavanda de su compañera de tragos por así decirlo.  No se equivocaba en su predicción de “muerte” pues si el Barman seguía con su estilo de vida dentro de poco lo reclamaría entre los vivos.

Aparto la mirada y levanto su copa  llevándola a la boca, para tomar lo último que quedaba de un solo sorbo tal como los verdaderos  vaqueros mexicanos. El  liquido entro en su boca, y un dulce sabor bailo salsa sobre cada pupila gustativa de su lengua corriendo un a maratón por su garganta hasta caer a su profundo estomago, estallando en mil fuegos artificiales... Delicioso,  pero aun  no tanto como el caos. – Tal vez si, tal vez no. –fue la respuesta a la pregunta olvidada de la joven dama. –De algo eh de morirme algún dial, ¿no?. –musito sin importancia alguna levantándose de su silla, al mirarla de nuevo. Si, claro como si un dios de su estirpe fuera a “morir”y más con una bebida  mata inferiores. Si hay debía de morir que se muera el Barman, que se muriera el  hombre lobo, tal vez  un vampiro o sino un ángel o demonio  hasta  un mago  y superman pero un “dios” jamás (no  al menos en esta dimensión) .

A continuación se Inclino un poco logrando situarse en una posición cómoda para “hablar” con la “chica virginal” desde  su lateral derecho, sin perder (en totalidad) su posición actual. La Joven vampiro de cierta forma seguía acaparando su atención y él la atribuía a su belleza  junto con su cruda lengua, pero sobre todo le daba mas crédito al “no se que” de haberla visto alguna vez...quizás no en ese tiempo, no en esta dimensión, ni mucho menos en esa vida, y ¿Qué mas daba?  - Si bailas tan bien como tomas. –musito con un tono seductor  y retador. - seria un gusto  verte en la pista  y...un gran  placer bailar contigo alguna pieza.- susurro de forma audible solo para ella. ¿Una invitación? Evidente, ¿no era algo atrevido de su parte? Si era o no atrevido de su parte al hablarle así le tenía sin cuidado. Algo le decía que muy probablemente  la chica seguiría el juego o recíprocamente  lo mandaría al carajo; fuera cualquiera  de las dos respuesta  posibles tomadas por la “santa”le daba igual, aunque: ¿Quién en su sano juicio no  desea ganar?. – Tal vez. –se alejo de la joven dando un paso hacia atrás. –Solo tal vez. –prosiguió alzando un poco el tono de su voz para que el ruido no interfiriera mucho. –Pueda quitar tu sed. –finiquito con su  típica  sonrisa ladeada mostrado picardea. Ay Vlad, ¿en verdad comprendías en que te metías?

Relajando los músculos faciales, dio media vuelta, adentrándose  en la multitud de cuerpos danzantes, dejando atrás al “cisne blanco”de ojos lavanda. Pronto la en contraria y cuando se encontraran por segunda vez la asecharía como todo buen cazador en plena pista, con un buen baile; mientras dejaría fluir su cuerpo con el ritmo de la música ensordecedora junto con cuerpo extraños que al final se reúnen para sudar y brillar el piso de la discoteca con sus libertina-dos bailes.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Miér Nov 05, 2014 2:07 am

"Mirada y fría voz..." ella no se describía así exactamente, pero el verse arrullada en un ambiente de esa estirpe, a veces le hacía olvidar el papel actoral que interpretaba; muchos de los estorbos que derrochaban su tiempo en la oscuridad de aquella isla, casi nunca, o nunca, se tomaban la molestia de conocer el lado opuesto de la vida en una sociedad más o menos normal. Que la encontrasen interpretando su cálida actuación era un caso difícil, nulo... en ese aburrido lugar no había mucha razón para ocultarse por completo.
Puede que tengas razón asintió, dirigiéndole la mirada pero una muerte patética sería aburrido. Antes de morir por nada podría, quizás, servirle de algo; y entonces  si podía ir y deshacer su vida como le placiera. Hablando de eso, a la de orbes lavanda le intrigaba ese muchacho, a pesar de sentir su aroma no lograba adivinar de que tipo de criatura se trataba; podría jurar que era alguna raza que sus manos aun no se daban el gusto de destrozar "Ah~ fantástica isla, con sus inimaginables posibilidades de diversión." Aquel hombre fue hasta su lado derecho, y se inclino junto a ella, para brindarle un sutil invitación a incorporarse a la danza del lugar; no lo miró, ella seguía en su posición sobre el banquillo, apoyada en la barra, escuchando con atención. ¿No era eso lo que esperaba desde su llegada? una invitación a permanecer en la discoteca, con algo por hacer, no era la más atractiva de las razones, pero no había nada que perder.
Aun sin contestar, al fin movió la cabeza, desconcertada, en cuanto el de cabello oscuros se alejo un paso, y le dijo aquello referente a su sed... ¿fue tan inteligente, para captar un mensaje oculto en aquel comentario inverosímil? o ¿este hombre tenía algo más que ofrecer? fuese lo que fuese, logró captar la atención de la vampiro. Prueba de ello, la amplia sonrisa de satisfacción que curveo la línea de sus labios.

Para entonces, el barman apareció de nueva cuenta, esta vez trayendo consigo una copa con un servido típico, y muy conocido. Margarita, eh? Tomo la copa de entre las manos ajenas y la levanto, a modo de brindis A tu salud~. Dio un trago largo, dejando el recipiente sobre la barra, medio lleno, medio vació... Movió nuevamente el rostro, mirando hacia la pista por sobre su hombro derecho, pronto localizo a su ex-acompañante y quizás, futura pareja de baile. Se puso de pie y acomodo su cabello, que yacía hasta entonces regado desigual sobre la piel expuesta; que más daba, realmente quería responder al reto y aclarar la vaga idea que en segundos, se formo de ese hombre. Se encamino hacia la pista de baile y se adentro casi de inmediato entre la multitud danzante. No tardo en encontrarlo. Coloco su mano sobre la cintura masculina y deslizo su mano a través de esta, hasta rodearlo por completo, con pasos impregnados de coquetería, quedando nuevamente de frente a él, subió la misma mano hasta su hombro y con un gesto de su rostro, lo indujo a bailar con ella. Conseguirlo no fue difícil, Rize sabía muy bien lo que poseía, y como podía utilizarlo a su favor. Un par de segundos pasaron antes de que los brazos ajenos la rodearan y ambos pares de pies comenzaran a bailar al ritmo que les tocaban.
Y desde su posición, cercana al de ojos violetas, Rize le dirigió a este una sonrisa de auto-satisfacción. Si la anterior invitación fue real, tendría que ir por ella; adularla e intrigarla no era suficiente motivo para que ella hubiese ido en su búsqueda (después de haber sido abandonada sobre la barra), en cambio, fue hacia otro desconocido, por el simple gusto de imponer también su propio reto.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 06, 2014 9:43 am

Hay un coro, un coro de una canción que en su época fue muy popular y aun a pesar del tiempo era una de las favoritas para bailar (sobre todo en tierras latinas y de habla hispana). Su ritmo tan pegajoso como el chicle incitaba a todos a mover el esqueleto como matracas en carnaval.

[...] 'Candela, candela, quemalaaa, candela, candela, quemalaaa, candela, candela, quemalaaa, candela, candela. Acabala, acabala, acabala, acabala, acabala'.

Mmmm, acabarla, quemarla; ver su cuerpo danzar en llamas no era tan mala idea después de todo, y mas ante esa provocación directa. Decir que la chica  actuaba con inocente  libre de “pecado” era como  decir que la tierra es  mas caliente que el sol y Slava tan  humano y puro como un bebe. ¡No¡, definitivamente no; ni  Vlad representaba la pureza, ni la joven vampiro la inocencia, ambos solo representaba “malicia”, inmaculada y ardiente malicia..

Sus labios se deformaron en una parábola cóncava hacia arriba situada en el primer plano del mapa cartesiano, mostrando no solo el recibimiento claro y conciso del “mensaje” sino su “aprobación”. Para ser una joven aparentemente virginal era mala, una mujer. muy picara y malvada. –“Si eso quieres.”-comento el Shinigami en voz muda, despidiéndose de la peli lavanda de la misma forma que ella lo llamo. Si deseaba jugar de esa manera, entonces jugarían pero surgía una pregunta: ¿Ser o no ser? .

Continúo en su cuento, moviéndose conforme a su acompañante (la chica de jean ajustados) y la música rítmica y provocativa. Sus cuerpos ignorante de su alrededor (no tan ignorantes) se apegaban uno mas al otro, y las piernas ubicadas estratégicamente  en medio de las entrepiernas ajenas, parecían rozar algo delicadamente sagrado  ¿Por qué actuaba así? Se suponía que debía de ir tras ella y  robarla de los brazos ñoños de aquel tipo que ni podía seguirle el paso al estar embobado en el embrujo  abismal de sus movimientos candentes...Estúpido tipo y  su boca babeante. Pero  ¿Quién podía cúlpalo? Ver como el cabello lavanda de la “Santa” parecía tomar vida con cada nota, dejando ver la apetitosa y porcelanica piel de su espalda “desnuda”, haría que cualquier “hombre” deseara ser agua (o sudor) para bajar por aquella zona. ¡Y no solo eso¡, ese bendito vestido blanco, el cual se adhería mas y mas a sus condenados atributos femeninos con cada movimiento de la pista sin dejar nada, pero nada  a la imaginación. Mmmm, ¿Cómo seria un baile erótico bailado por ella en una despedida de solteros?

Las luces se apagaron y la música freno, dando anuncio a un nuevo ritmo y claro, espectáculo de  luces.  Poco a poco la música empezó a sonar, y una nueva canción tomaba ascenso rápidamente  hasta estallar en euforia en su punto máximo dando la bienvenida a los gritos y flash del escenario. El nuevo ritmo libertino avanzo tan rápido como la peste negra, contaminando todos  (casi todos) los cuerpos bailarines, nadie (casi nadie) podía escapar de su encanto. Las chicas en las jaulas, los seres en el segundo piso y balcones, parecían poseídos por la melodía del Dj, y el movimiento lento captado por la ilusión óptica de los flash, junto con el humo y pocos laser mostraban una escena típica del futuro al violar una ley física de la naturaleza. -¿Solita? -la voz de Vlad se escucho, tan audible y coqueta dirigida solo para ella, delataba su posición actual, detrás de la espalda de  peli lavanda. ¿Cómo había llegado tan rápido allí? ¿Y el acompañante anterior de la joven donde estaba?  Por que solo se via la espalda ajena de una chica que bailaba con su pareja. Fácil,  la primera respuesta salía de la condición heredada del “ex demonio”, en otras palabras a sus habilidades sobre humanas, quien le permitió moverse con rapidez tan pronto como las luces se apagaron. La  segunda respuesta salía también  por la mano del “dios” quien con  la ayuda de su ex compañera de baile puedo esfumar al chico.

Poso su mano sensualmente en el abdomen plano de la vampiro (exactamente  en la cintura), imitando el acto que momentos antes había realizado  ella.- No se supone que estabas sedienta. –inquirió el joven con picardía, inclinándose un poco y moviendo su tronco levemente, para no dejar por completo el ritmo de la música. – Por que si, así bailas cuando esta con sed, no me imagino como  lo harás con el cien por ciento de tus fuerza. –agrego sin dejar ese tono de voz , ni el agarre de la joven. Tenia presente que aun verbalmente no la había invitado a  bailar y tal vez (solo tal vez) implicaría que ella se resistiera, ¿Cómo llegaba a tal conclusión? Solo bastaba mirar atrás; el modo en que lo observo cuando fue a bailar con otro decía mucho de ella. Además ambos estaban jugando el famoso juego del “gato y el ratón”.

-Aunque, ahora tan solo me pregunto, ¿Qué también puede...seguirme el paso? –sonrió al no decir la palabra correcta para invitarla a compartir sus conocimientos de danza, pero le debía una, y  de algún modo debía de desquitarse, ¿no?.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Dom Nov 09, 2014 2:32 am

Todos, y cada uno de los géneros musicales que tocan en la discoteca, son sonidos que te invitan e inducen a dar soltura a tu cuerpo en la pista de baile, asestar con fuerza, moverse delicadamente y provocara terceros en el trascurso. Lo ultimo no es precisamente necesario, pero, uno a veces no puede evitarlo.
Hablando de provocaciones, dudaba si la que había realizado recientemente habría funcionado. Recibió de vuelta una sonrisa muy similar a la suya y mientras danzaba por la pista, logró visualizar al de ojos violetas bailando, tal como ella, con alguien mas. Bueno, tendría que quedarse con este estorbo humano que además de bailar terriblemente, no aparataba la mirada de su escote, como si se tratara de la primera vez en su vida que veía tanta piel desnuda... que patético; tan patético que no seria en lo absoluto un reto engatusarlo y llevárselo a un lugar apartado para destrozar sus órganos.
Que mas daba, con una vuelta se soltó del agarre ajeno y esta vez, fue ella quien lo rodeo con sus brazos, pasándolos por sobre los hombros, tomándose las manos en la nuca del azabache. Decir que ambos cuerpos estaban demasiado juntos esta demás, se sentían en el roce claramente y dirigirles la mirada solo bastaba para confirmarlo. La peli-lavanada tuvo que alentar su paso para que él azabache que la acompañara pudiera seguirle el paso de una forma más adecuada. AL fin se acoplaban cuando el Dj que dirigía la música del lugar, decidió era hora de cambiar el ritmo; las transiciones eran en verdad trascendentales; luces, bailarinas, todo alrededor se acoplaba segundo a segundo, hasta que el nuevo ritmo terminaba de asentarse en el ambiente libertino. En cuanto la música dejo de sonar, Rize se aparto de su pareja un paso, perdida en la oscuridad momentánea, mas adelante en el tintinear de las luces que recorrían el techo; y, oh sorpresa! Esta vez el hermoso hombre de la barra la llamó, apareciendo a su espalda. Por un segundo se vio sorprendida, pero recupero la compostura natural de inmediato, dio vuelta para encarar al "dios". ¿Sola? miró a su derecha para señalar a la patética existencia con la que estaba, pero no lo encontró; seguro no huyó, ¿como se habría deshecho de él?

Fue rodeada por el "dios", en un acto que ella reconoció al instante y el cuál, le hizo soltar una pequeña risa. Se llevo la mano derecha a la cadera y la enjarró, Yo siempre tengo sed, nunca tengo suficiente. contesto sin inmutarse ante las palabras y cercanía ajenas. Sería terrible si algún día me bastara, ¿no crees? comentó con falsa pena.
El ambiente alrededor nuevamente subía hasta el éxtasis, a pesar del cambio de hacia unos segundos en toda la discoteca, Rize, que movía sus pies lentamente, al recién incorporase apenas, llevo ambas manos a la cadera del de ojos violetas Me parece una pregunta inadecuada, yo más bien diría ¿Que tan bien puedes seguirme tu a mi?. Paro sus movimientos en seco y dio un paso hacia atrás para separarse del "hombre de la barra", quizás, algún día podamos averiguar ambas respuestas dijo dubitativa, con un gesto de culpa; mientras daba media vuelta, en un intento por abandonar la pista. En que pensaba? rodear tanto la intención de compartir un baile era sumamente aburrido (y el que bailara bien, tal como había observado, no le hacia perdonar la situación). Con ese intento de casanova y sus mil vueltas al asunto, bien podría pasarla mejor en la barra molestando al barman o a algún otro desquiciado que se le acercase para compartir un trago.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 17, 2014 9:38 am

-¡Espera¡.- grito en vano, pues  el ruido  feroz de la música “infernal” no dejaba pasar el sonido mas allá de su interlocutor. Su mano se movió con agilidad sujetando con firmeza el antebrazo contrario deteniendo a la joven en el acto. La intención era clara a pesar de lo “grosera”,  desesperada y poco gallardee de su acción, pero como dicen por hay: “A tiempos desesperados, medidas desesperadas”.

Sin perder tiempo, atrojo a la chica a su cuerpo y por primera vez en muchas décadas no supo que decir, su lengua había quedado pegada a su paladar y sus dientes sellados fuertemente con algún pegante instantáneo. Solo pudo mirar los ojos lavanda de la vampiro como si en ellos encontrara la respuesta que necesitaba...Nada... Por fin, luego de “vagar”durante treinta segundos en el mar lavanda dela iris ajena, entre abrió sus labios y...Lentamente sus parpados se levantaron al mismo instante que su mano derecha (estática en el aire) recogía sus dedos  mostrando su débil y resignado puño. Había visto su futuro y  el suceso resultante de su acción. Ladeo  la cabeza y sus orbes exóticos miraron al suelo  a la par que su mano regresaba a su cuerpo; falto tan solo un poco para “estropear”las cosas y caer en su juego, pero  ¿Cómo lo sabia? Gracias a su poder de premonición podía no solo mirar su pasado, presente y parte de futuro sino también el de  otras personas (en general, aunque casi siempre las que estan correlacionadas con èl), no al grado mayor de su propio “destino” (tanto por motivos personales como sobre todo por la limitaciones de sus sellos); aun así esa joven logro despertar algo en èl y  vaya , en verdad lo  había desarmo sin que ella se diera cuenta.  

Sonrió ampliamente y levantando el rostro, se perdió entre las sombras. ¿Huía de nuevo? No, más bien le ponía sabor al asunto, pues entregarse como oveja al degüello ante una chica de lo más misteriosa y tentadora no era su estilo; tal vez si el del joven que minutos antes bailaba con ella, o del viejo ese  en la barra que a pesar de las indirectas seguía contemplándola  tratando de llamar su atención, pero de èl no, definitivamente no. Continuo su camino, dejando a la joven  peli-lavanda seguir el suyo, se encontrarían de nuevo, mas rápido que el mismísimo parpadeo de la luces brillantes ; para entonces emplearía su tiempo en cosas “mas importantes”.

La barra bañada casi en su totalidad de copas de licor  se hallaba mas concurrida de lo habitual. La hora laudes  estaba lejos de llegar y la nona aun mas,  lo que explicaba  (no en su totalidad) lo concurrido de la barra. Los dos barman  daban abasto   casi en su totalidad a los pedidos de sus clientes, aun así un tercero fue convocado a ayudarlos. Su estilo inusual e irreverente contrastaba  bastante con los otros dos individuos, y no era para más, el chico de cabellera oscura y ojos fucsia tan claros la luz de la actual luna poseía una mirada  amenazante y burlesca como las orbes de un cazador al asecho. Su forma de hacer cocteles era de lo más rara pero efectiva mostrando no solo la rapidez de sus manos sino su arrogancia  y  elegancia en cada acto. Si, definitivamente era nuevo en el lugar (el tatuaje en su mejilla izquierda  lo delataba  junto a la norma de llevar un uniforme en vez de ropa informal) pero a pesar del todo no era un principiante en la materia.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Jue Nov 27, 2014 3:42 am

Estática, en medio del bullicio, sumida en sus propios pensamientos e irreverente a su alrededor. Así se encontraba la vampiresa de ojos lavanda.
La razón? no comprendía que diablos había sucedido hacia unos segundos. Se trata de una mujer que ama jugar con los sucesos que se le presenten, y al mismo tiempo mantenerlos bajo control. Después de su "despedida" con aquel hombre, espero dos cosas: 1) poder irse tranquilamente a la barra, dejándolo plantado; 2) que él fuese tras ella y el juego continuara, es que le agradaba así!
Sin embargo, ninguna de las dos paso. En cambio fue atrapada por segundos, limitándose únicamente a observar las acciones del culpable, las cuales solo llegaron a confundirla... quien carajos creyó que era, para jugarle de esa forma? y no solo eso... al final sonrió y... la abandono. Con una aguda mirada lo miró hasta perderle de vista dentro de la discoteca.

Media vuelta, y enfilando de nuevo hacia la barra. A decir verdad quería irse del lugar; increíblemente su humor actualmente estaba tan turbio, que terminaría quebrandole las piernas a cualquiera que se atreviera a molestarla otra vez. Ir a casa antes le parecía mucha mejor opción que buscarse un problema por el mal humor... si se lo volvía a cruzar...
A pisadas fuertes se redirigía a la barra, porque? por su bolso de mano. Tenía la mala costumbre de dejarlo en la barra cada que se perdía en los placeres del baile, hoy no estaba dispuesta a muchas cosas, y perder otro bolso era una de ellas.
Recorrió casi toda la barra hasta el lugar que antes ocupaba, evitando en gran medida el contacto visual con la aguerrida concurrencia actual. Al llegar se encontró con una pareja Con su permiso y sin él, se extendió en medio de ambos para tomar su pertenencia. Ignoro la mirada asesina de la chica, la mirada estúpida del chico, y la reprimenda consecutiva.
Mientras buscaba en su cartera dinero, de reojo observo cercano a uno de los barman, procuro acercarse desde un espacio en donde no tuviera que molestar a alguien más ¿Podrías darme la cuenta?
Levanto la mirada y se encontró con los llamativos ojos que osaron atraparla y abandonarla antes. ¿que haces aquí? acertó a decir, apenas ocultando su obvia irritación.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 19, 2014 8:56 am

Que delicia era encontrarla mas rápido de lo estimado. No podía ocultar su alegría al tener frente a frente de nuevo a la vampiresa de ojos lavanda y señales místicas. Si pudiera sonreír le sonreiría de la misma forma que su retorcida mente le sonría sin que la joven se diera cuenta, pero lamentablemente no debía. ¿que haces aquí?–Lo mismo que haces tu aquí.- atino a responder con voz neutra sin desviar sus exóticos ojos de su interlocutora.  ¿En que manera debía de continuar la conversación? Ni el mismo lo sabía.

¿La había embarrado? Algo le decía que si, un poco; pues la chica tenia cara de pocos amigos y esos ojos que segundos antes emanaba brillo estelar, ahora lanzaba cuchillas amenazadoras mostrando su notable irritación.  Sin embargo, algo en su aroma daba señas de poder “emendar” las cosas, por lo cual sin esperar contestación de la señorita (mas bien espacio para que escapara), prosiguió a acercarle un vaso de whisky vacio y dejarlo frente a sus ojos, junto con papelito en blanco. –Me hubiera encantado y aun me encantaría bailar contigo.- ¿Cómo? ¿Así sin más se lo decía? Si, no tenia por que ocultarlo mas ¿no? Aunque el momento no era el “adecuado” no  hallaba la razón del por que reprimirse (no una en concreta, pero al menos lo suficiente para dar su brazo a torcer) Además, ¿desde cuando la muerte llega en momentos oportunos? – Lo se.- volvió a responder, a una pregunta sin formular pero no quería (aun) que la señorita de blanco vestido virginal cortara abruptamente sus “disculpas” ni mucho menos su inspiración. –Te debo una disculpa…-no, no se la debía.-Fue grosero de mi parte,  pero…–entrecerró sus ojos, y  acomodo sus manos suavemente sobre la barra. -‘Yo Siempre tengo sed, nunca tengo lo suficiente’.–añadió  con seriedad, como si aquellas palabras en verdad fueran suyas. No lo iba a negar, realmente lo mencionado por la vampiro le había intrigado (no tanto como la destrucción y otros secretos de la vida). Igualmente, su aura como “aroma” le era un misterio en ciertos aspectos, pero como en todo en la vida hay ciertas “cosas” que ayuda a despejar “dudas” o confirmar “teorías”.

Pan, bum, tap, bum proseguía emanando los altas voces cuando el sonido rítmico golpeaba las paredes del recinto. El licor eterno e inagotable como el agua del mar, seguía en gran parte  dentro de las numerosas botellas perfectamente alineadas en el estante del bar.  Le baile continuaba en su apogeo y las pocas sillas de la barra no daban abasto ya para mas almas. La gente borracha, ebria y/o tomada,  sedienta o desocupada, inquirían constantemente de las atenciones de los barman…de casi todos. –Te daré de beber el agua de la vida. –agrego, sonriéndole con esa curvatura de sus labios tan limpia y sincera que asustaba mas de lo normal.- A todo el que bebe de esta agua. –mutuamente señalo el vaso de whisky (ya no vacio) con la mirada y su dedo índice izquierdo, dandole mayor énfasis a sus palabras; luego prosiguió, acortando un mas la distancia de su rostro al de la “santa”. –Le dará sed otra vez, pero el que beba del agua que yo le daré de ningún modo  tendrá sed jamás. –añadió con seriedad sin apartar la mirada del mar lavanda de sus ojos.

Disculpa, disculpa como tal no era. Bueno, una buena escusa a sus acciones “raras” tal vez se acercaba mas, pero no al punto de creerla o confiar en ella como para repartir perdón  a diestra y siniestra como un papa libera no,…no mucho…un poco...quizás si.

A continuación, mientras se seguía el curso normal de la conversación de ambos seres “inmortales”, aquel papelito blanco  situado al lado del vaso de whisky comenzaba a dar  a luz unas letras de color negro que juntadas en línea horizontal de izquierda a derecha, delataba una curiosa oración:
Tener tus ojos debe ser ilegal, mas si cuando miras solo insistas a pecar.
Esa sonrisa peculiar de jugar a tentar letal, es un dote que si sabes como usar.
Para matar te has armado de forma perfecta, para hacerme agonizar tan muerte lenta.
Mientras tu boca violeta revienta, dentro de mi boca como un rayo una tormenta [...]
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Sáb Dic 27, 2014 6:43 am

Saco la diestra del bolso que sostenía en la mano contraria y bajo ambos brazos... en una pequeña pero clara señal de indignación, realmente se había ofendido tanto al ser despreciada en su juego? si.
Lo que una chica inteligente y normal hubiese hecho entonces, era dar media vuelta, perderse entre la multitud y salir del lugar ignorando a aquel "ingrato"; y aunque nuestra querida vampiro era una chica e inteligente, no era normal, así que antes de dejarlo en el lugar al menos escucharía lo que tenia que decir; grave error. Al final cambiaría de opinión.
"Si, y tal vez hubieses tenido el placer sino hubiese sido tan aburrido como para no ser tan directo antes~..."
"Grosero? quien te crees para jugar así ..."
no pudo ni terminar de hablar en su mente en cuanto escucho su propia frase salir de aquellos labios provocadores, movió los suyos propios buscando responder en voz alta, pero con el temor de no encontrar la forma adecuada de evadirlo, se quedo en silencio; y para entonces suavizo la amenazante mirada... maldita frase, sonaba aun peor en él.
¿Que pasaba por la mente de la vampiro, que no hacia mas que estar de pie, atenta a los movimientos del hermoso barman? Una respuesta... matarlo o no. Él era más de lo que podía manejar sin perder su encanto, y sin embargo sentía la necesidad de seguir escuchando esas palabras que no podía relacionar a un acto de pura amabilidad...
Después de ver el vaso lleno de whisky, miró a los exóticos orbes del dios, y solo aparto la mirada en cuanto se percato de que aquel papelito en blanco que ignoraba, ahora mostraba una serie de palabras. Aun sin moverse, desde su distancia se detuvo a leer los versos que le dedicaban e intentar ocultar su pequeño gesto de sorpresa fue totalmente inútil; ¿acaso había pensado en ello en tan corto tiempo?
Finalmente opto por dar media vuelta y apartarse lentamente de la barra, dado unos pasos se detuvo, mientras la gente pasaba a su alrededor y la música sonaba, según ella, aun más fuerte; ¿matarlo o no?. Respiro hondamente y rió para si misma, como si acabase de escuchar un mal chiste Le daré otra oportunidad, empecemos de nuevo.

Como si de una recién llegada, regreso a la barra, justo hasta dónde el dios se encontraba, coloco el bolso a un lado (donde no estorbara) y luego sus manos libres sobre la fina madera, colocando entre medio de ella el vaso de whisky, acercando a propósito su rostro al ajeno Buenas noches amplió una sonrisa perspicaz Eres nuevo, no es así? juraría que no te he visto antes río con algo de inocencia y acomodo su cabello con la diestra. Coloco un dedo sobre el papelito, deslizándolo hacia ella esto... es increíble lo que dice. No se si a quien va dedicado es una maravillosa persona o la existencia más terrible.
Sabes...~ no se si puedas, no quiero causarte problemas hizo una pausa ¿quisieras bailar o a platicar, o algo más? no se, lo que gustes alzo la mirada no acostumbro invitar a un hombre, pero esta noche haré una excepción por ti.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 14, 2015 6:31 pm

Decisiones, el mundo esta basado en decisiones. Si hago esto, si hago lo otro, si tomo esto o como aquello, si me visto o no me visto, bla, bla, bla. No hay necesidad de mentir, o hallar un punto medio como el gris, puesto que el universo mismo fue creado mediante la singular ley de la acción y reacción, en otras palabras en la toma correcta o incorrecta de un “simple” si o no.

¿Y a que viene, lo mencionado anteriormente? A que ahora, justo ahora después de tantos milenios Vlad el “dios de la muerte” se encontraba de pie frente a una disyuntiva tan familiar pero a la vez tan distinta. –“Ir…o no ir”.- matemáticos lógicos ¿Por qué no se dedicaron más bien ayudar a sus esposas con los quehaceres del hogar en vez de  desmarañar los misterios no tan misteriosos de “dios”? Sabios sin oficios, genios incomprendidos.

El trinar consecutivos de dedos desesperantes apremiaba con ahincó su regreso del mundo interno de sus pensamientos. El hombre que momentos antes se encontraba con su novia, lo miraba molesto y burlón ¿!Y como no¡? Si su pareja casi le hace una pataleta por estar mirando  a la “santa virgen” de cabello lavanda de forma no tan modesta, y aun más cuando ni él se inmuto en reclamarle su acción grosera para con su “querido amor”…Gracias al licor que se había ido al tocador. –Vamos, romeo.-musito de forma despectiva, al tener los ojos fucsias sobre su ser. –Mi copa esta vacía, y tengo mucha sed. –añadió con presunción, mirándolo de igual forma. – “No me digas”. -¿Qué bicho raro de bar le habrá picado al susodicho hombre mortal que lo miraba como un trapo sucio, siendo él una escoria de la vida? -…Por supuesto señor.-contesto con amabilidad el “dios” pelinegro de tatuaje extraño en su mejilla izquierda, tomando la copa que el chico poseía en su mano. - En un momento traeré su bebida. –agrego, sonriendo con tanta amabilidad y brillo incandescente de mil soles, que el chico engreído sintió una gota fría de sudor bajar por su mejilla derecha luego de que un corrientazo eléctrico de muerte corriera a gran velocidad por su columna vertebral. ¿Se había equivocado? ¿Acaso se paso de listo? No, no, claro que ¡no¡ (en los pensamientos del chico) El, era el exitoso, el  mas guapo. Provenía de las familias más ricas de la isla (y  otros lugares). Era el que debía de infundir temor, era a él que la joven vampiro de ojos lavanda y cuerpo de diosa debía de hablarle, reclamarle, ¿dejarlo plantado? Por supuesto que no, pero, si en dedicarle su atención, en cambio era a ese…a ese barman arrogante y de toque aristocrático (aunque odiara admitir) que la señorita le dedico su tiempo, su atención. ¡¡Ja!!, menos mal lo dejo plantado…Bien merecido se lo tenia…

-Disculpe, señor. –Un brazo lo saco de su “auto suficiencia” al dejar el vaso de cristal delante su rostro. - Acá esta su trago. – sus ojos se abrieron un poco e inmediatamente levanto con brusquedad la mirada. ¿En que momento el Barman de ojos exóticos había acortado la distancia, si la ultima vez cuando lo vio estaba al otro lado del bar? Ni idea. Pero juraría por los mil dioses (habidos y por haber) que ese tipo de tatuaje raro, y sonrisa angelical escondía algo, pues nadie en un cuarto de segundo correría tal distancia. Prosiguiendo con su acción miro la copa con recelo, buscando alguna anomalía en su trago…No encontró nada fuera de lo común, podía decir, pues le tercer cubo de hielo (en su vaso) antes no estaba allí. Sospechoso, tal vez, pero no lo suficiente.

…Tonto e inepto mortal, sin tan solo supiera lo que Slava estaba pensando, no miraría su copa, sino mas bien su “corbata”, su espalda, su chamarra, su novia y quizás su casa…

Finalmente, al no tener  un impedimento razonable  para evitar tomar su copa, alargo la mano y llevo el refrescante líquido a sus labios, bajo la atenta mirada del “ex demonio” quien en ese preciso momento hablaba a la vez con otro empleado. Vlad, vlad, “dios universal” que en tu mano esta la guerra y la paz ¿Por qué  te limitas tanto con aquel hombre irracional?...Por que aquel que pelea con un estúpido es más estúpido. Además aun no se podía sacar la respuesta  de la sensual bibliotecaria. Algo hizo “mal” (se temía y su mente lo mostraba con cortos puzle desamables) Quizás y muy a su pesar fue: ¿la copa? ¿Los versos? ¿La invitación a tomar el  “agua de la vida”?... ¿Que? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué pudo haber sido tan “grave” como para espantarla de esa manera?...  Buenas noches  -la voz femenina no identificada pero “hogareña” a su derecha, los desvió del tema (dialogados en su interior como exterior) tanto a el como su interlocutor. Aprovechando el silencio de su “condiscípulo”, ladeo la cabeza  sin prestar la debida importancia a su cliente masculino que por poco se atraganta con el alcohol en su boca al ver semejante “Ángel” regresar. - Buenas…-no logro terminar la oración, pues la corta distancia y la sonrisa linda e inteligente de la vampiro lo noqueó por completo. ¿Estaba imaginando cosas?  Eres nuevo, no es así? juraría que no te he visto antes-Arqueo la ceja y cerro la boca, evitando por todos los motivos mirar hacia atrás para rectificar que era a su persona a quien se dirigían. Lamentablemente, no pudo evitar mirar a su compañero de trabajo que lo observaba igual de sorprendido que él, pues no todas las noches una hermosa joven afrodisiaca invade “tu” espacio personal.

-“¿Me estaré volviendo cuerdo?”.- buena pregunta para un loco desquiciado; no obstante, para su “desgracia” no se estaba imaginando nada. La chica de escote glorioso y vestido virginal, efectivamente se encontraba ahí, y no solo eso, hacia como si nada hubiera pasado entre ellos, entablando una especia de ¿conversación? - “¿Qué bicho le pico?”. esto... –bajo la mirada  a la par de la muchacha hasta llegar al papelito. Es increíble lo que dice. No se si a quien va dedicado es una maravillosa persona o la existencia más terrible. –“Aah, ahora si”. -sonrió de medio lado, cambiando su expresión a una mas serena. Ya tenia idea por lo menos a donde iba la corriente. Sabes...~ no se si puedas, no quiero causarte problemas –levanto la mirada, y amplio mas su sonrisa. ¿Causarle problemas a la muerte?  La muerte causa problemas no al revés. ¿quisieras bailar o a platicar, o algo más? no se, lo que gustes  -la sonrisa obliga se esfumo dejando ver, una línea horizontal en sus labios que se estampo tal cual lodo en una camisa blanca, al escuchar semejante proposición. La vampiro iba enserio, su mirada la delataba.  Eventualmente, su voz poseía melodía juguetona, al igual que sus actos con la mano y el cabello, pero  sus hermosos ojos lavanda mostraban seguridad, decisión y claro un ilegal (y delicioso) pecado. no acostumbro invitar a un hombre, pero esta noche haré una excepción por ti.-Sin miedo a equivocarse, los versos escritos en el papelito la personificaban a la perfección.

Volvió a sonreír. Ahora era su turno en decidir.

Ignorando a su compañero que seguía a su lado en silencio, acerco su rostro al ajeno, contemplando con más detalles las ventanas del alma de la interlocutora. Podía verse reflejado a si mismo en su lavanda mirada, desde su castaño cabello oscuro hasta sus brillantes ojos exóticos. Tristemente este miembro es tan limitado como el resto pero tan peligroso como la lengua. En el la avaricia no tiene limite y su deseos no se sacian; en consecuencia las sagradas escrituras advierte: ‘[…] Si tu ojo es sencillo, todo tu cuerpo estará brillante; pero si eres inicuo todo tu cuerpo estará oscuro […]’ No hay dudas en ello, la lámpara del cuerpo es el ojo. – Muchas gracias, señorita. –sonrió  de forma alegre, tal cual niño de feria. – Me siento muy alagado.  - suavizo sus facciones sin dejar de mirarla. – Pero...-desvió la mira, observando a su compañero que se sorprendió al tener sus intensos ojos  encima de él y por supuesto la atención no deseada al ser atrapado por estar chismoseando. Entendiendo la indirecta, se disculpo penosamente, yéndose del sitio volviendo a trabajar.
Al estar nuevamente “solos”, Slava decido continuar. -  Justo en este momento no puedo… aunque me encantaría. –se lamento tanto con la voz como con su expresión, regresando hacia los ojos ajenos de la “santa”. Extendiendo el brazo con sutileza, y poso su mano en la mejilla contraria.-Por favor.-acaricio suavemente la porcelanica piel de la vampiro. –Espérame un poco…tan solo un poco más. –continuo parando la caricia pero sin inmutarse a levantar la mano. - Se que es mucho pedir y estaré abusando de ti, pero dentro de quince minutos o un poco mas, podre estar contigo. –retiro la mano sin desviar la mirada, contemplando cualquier acción ajena sin importar que tan pequeña fuera.

“Chico, nuevo, chico nuevo”, una voz al otro lado del bar lo llamaba. ¿Cómo era posible semejante coincidencia si el no trabajaba en el lugar? “Chico nuevo, chico nuevo” volteo a mirar rompiendo  con esfuerzo el lazo entre miradas. Lo estaban llamando y el chismoso con su mano levantaba asi se lo confirmaba, era ahora del “show” y el tercer hombre para perpetuarlo se encontraba hablando con la hermosa mujer de cabello lavanda. Suspiro pesadamente y de nuevo se enfoco en la chica. Ni si, ni no había salido de los deliciosos labios rosa. Sin tiempo que perder, acerco su rostro al ajeno y sin permiso alguno poso sus labios sobre la comisura contraria dejando un casto y tierno beso. – Quiero y me gustaría tener una cita contigo. –susurro solo para ella, mientras dejaba mágicamente una rosa roja en la mesa, a lado de su vaso de whisky.

Alejándose un poco, le sonrió con un toque de coquetería y pureza. – Puedes beber todo lo que guste, la casa invita. –hizo un leve ademan con su mano mostrándole la estantería. –Aunque te aconsejaría que tomaras primero la bebidas que tienes. –sonrió aun mas al señalar su copa, la cual no estaba acompañada ya con el papelito pero si con una flor –Esta hecha especialmente para ti.-dando la media vuelta y sin dejar la sonrisa, se dirigió hacia sus dos compañeros que lo regañaban por la tardanza.
No le importaba, aun podía sentir el aroma de la “santa”  y el roce de su boca. Que pesar no haber “podido” poseer esos fino lirios, tan tentadores como la muerte y profundos como el mar; de seguro muy de seguro  eran tan ricos y exquisitos como la miel y el mana. ¿Con que rapidez descomunal alcanzaría su veneno embriagador el venerable corazón?

Solo en este punto, seguían  cinco preguntas sin responder:
1. ¿Por que el “dios” seguía con su rol de barman? 2. ¿Qué motivos tuvo la vampiro para dar su brazo a torcer?   3. ¿Cómo demonios podía cambiar el color del líquido de la bebida de la chica, sin ni siquiera la toco Vlad?  4. ¿Dónde saco la rosa?, y 5. ¿Realmente existe el agua de la vida, o solo hacia alusión a algo más?

A continuación, mientras el chico engreído de alado de la joven la miraba de reojo de forma inquisitiva, esperando a su “novia” que ya llevaba más de cinco minutos en el baño; Slava y sus compañeros empezaba hacer el “show” bien elaborado de los barman’s.  Era un acto nuevo colocado por el dueño del antro quien al estudiar la concurrencia de seres sobre naturales a cierta hora de la noche en su establecimiento (sobre todo en la barra) decidió montar un espectáculo llamativo y familiar para estas almas, pues  al ver actos de poder y/o magia inofensivos no solo se sentiría a gusto, sino beberían mas.  Por dichas razones, los dos barman’s oficiales cada uno dotado con poder de hielo y fuego (correspondientemente) tomaron para asi dos botellas  cada uno y se situaron en su posición, esperando al chico de extraño tatuaje en su mejilla izquierda, tomar su puesto también solo con “dos” vaso metálicos (boston shaker). La música cambio y el trió empezó  a tirar los objetos de su manos al cielo mostrando el verdadero malabarismos de un barman.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Miér Ene 21, 2015 3:38 am

Gloriosos segundos aquellos, en que la vampiro pudo contemplar en todo su esplendor, el desconcierto en el rostro de aquel manipulador! Vaya, ¿de verdad lo tomó tan desprevenido? quizás esa fue la intención, pero no pudo evita disfrutar de aquello, mientras duró, esas expresiones que encantada provocaba y que tan celosamente resguardaba para su propio disfrute, aun si este caso no implicaba el consecuente derramamiento de sangre.

Cuándo el por fin notó las intenciones de la bibliotecaria, curveo de nueva cuenta en sus labios esa sonrisa que lo hacía ver tan seguro de si mismo, esa malintencionada sonrisa que la tenía de regreso en su búsqueda, de verdad valía haber dejado de lado su orgullo por alguien como él? No. "pero..." un pero, terminó por aplastar su herido orgullo, la curvilínea dibujada en sus labios rosas se volcó en una falsa expresión, acaso... ¿estaba siendo rechazada?
Rechazada; ¿lo ves ahora? tu no vales la pena, ni el valía la pena. El lamento en su expresión no hizo más que empeorar el sentimiento, a punto de consumirse por el despecho, a punto de olvidar cualquier cortesía, estuvo tan cerca; pero retrocedió ante el cálido tacto de la mano del barman en su fría piel vampirica. Si bien nunca dejo de verlo, volvió a concentrarse en él. Imaginó las cosas, al menos, parte de ellas, recuerda... no debes apresurar las cosas querida~
Esperar 15 minutos? Podría esperar una eternidad, pero a ti, te halagaría con ese destello de tiempo en el universo.

Hacia falta decirle "si" para dar por seguro que a su regreso, la bibliotecaria aun estaría ocupando ese lugar? Si ese hombre era tan interesante (y ella así lo juzgaba actualmente) debía darlo por sentado sin haber siquiera obtenido respuesta, ¿que no estaba ya de nuevo frente a él? Suficiente delegó, como para tener que aclarar que realmente le brindaría tiempo. Él azabache del tatuaje logró tenerla a su disposición. La fortuna, o cualquier otra clase de energía misteriosa estaba con él, la aprovechaba, ¿tanto confiaba en si mismo como para atreverse a acercar sus labios al rostro de esta asesina?... No pudo más que sorprenderse, como cualquier jovencita al conocer a un enigmático caballero, aunque realmente el tacto de ese hombre no le resultaba desagradable, era muy cálido.
Una cita... cuanto no daría la de cabellos lavanda para saber lo que pasaba por la mente del dios? Mantente firme, continua tu papel, y que el continué el suyo. Esperare ansiosa por ti susurró de la misma forma, sonriendo con total encanto. Bueno, hay algo que si ansiaba, conocer su verdadero ser.

El se alejaba empezando la espera que tendría que soportar la vampiro, no sin antes regalarle algunas indicaciones, asentía con una sonrisa de gracia y, en cuánto el lo indicó, ella miró a la copa, y notó el actual nuevo regalo No te preocupes, no necesito mas que esta "agua de la vida" que me has regalado le contestó, antes de que el azabache continuará su camino y se reuniera con los otros hombres en servicio.
Antes de probar el liquido en la copa, tomó la flor en sus manos, le dio un par de vueltas examinándola y por último, probó a sentir su aroma; era perfecta. Desvió su vista de la rosa en cuanto volvió a notar aquella mirada encima de ella. Giro su rostro y se encontró con los ojos un hombre, joven y molesto... aquel a quien hizo pasar un rato divertido al entrometerse entre él, y su querida novia, pobre estúpida, y que venerable imbécil era él. Podrías dejar de mirarme? es una molestia sentir tu mórbida y asquerosa presencia. Eso hubiera querido decir, pero, no quería perder la oportunidad de invitarlo en alguna otra ocasión a su habitación y después, guardar en el refrigerador lo único que le agradaría de él, sus vísceras.
Asintió con coquetería y aparto sus ojos lavandas de los ajenos, en espera de que se diera por vencido, al menos esa noche. Tomó la copa, dio un largo trago y se puso en movimiento, buscando uno de los mejores lugares para tener una excelente vista al nuevo espectáculo que la gerencia de la discoteca preparaba a sus clientes. Y mas que eso, observar a su "cita".
Miró por sobre su hombro hacia la pista, mucha gente se reunía en torno a la barra de forma apresurada, la música y las luces cambiaron también y el espectáculo comenzó. Que maravilloso equipo formaban los tres, seres sobrenaturales jugando a los malabares era algo digno de contemplar, por patético que sonará en un principio; pero la mirada de la vampiro recurría al mismo lugar con cada movimiento efectuado, buscaba al de cabellos oscuros del tatuaje, lamentablemente, al igual que muchas otras mujeres.


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Alexander Kinti

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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 17, 2015 7:51 am

El juego seguía su rumbo, y ahora no solo implicaba a la hermosa y esplendorosa “diosa virginal” de vestido blanco “ceñido” al cuerpo, sino a los “catadores” de licor y observadores del show. Ellos mas que nadie debían comerse el cuento que Vlad había armado, pues si no era así el juego de roles tomado entre él y la bella dama llegaría a su fin de una forma abrupta y para nada especial.

No le importaba en realidad (hablando en todos los sentidos) sus compañeros, ni el espectáculo, ni mucho menos el “jefe”, y ni hablar de los clientes, ¡NO! lo único que le interesaba en gran manera era  ella; por lo tanto todos los demás endes y/o seres alrededor de la Vampiro tomaban un papel esencial…era peones en este juego de ajedrez. Loco ¿no es así? Pero para un “dios” desquiciado, egocentrista, Adonis (mas que adonis) y multifacético aquello era todo menos una locura; entonces ¿que nombre tomaba?, ¿Amor? No para nada, no entraba en “su” definición; quizás ¿Tensión sexual? Por favor, ni que estuviera en “celo” como los perdedores de la barra (y el resto del lugar), junto al humano nauseabundo que estiraba su cuello como una jirafa para contemplar una fracción (mínima) de ella…Patético, mas patético que un perro faldero.

Aunque negar lo obvio es tonto, no seria sabio (en ningún sentido) ocultar lo evidente; el poder astral que tenia la “Santa”. Su cuerpo de Afrodita difícil de olvidar (menos con ese vestido espectacular), esa aura de Hera mezclado con la presencia de Atenea y Helena, junto con la magia de Freyja daban paso a lo mas divino, peligroso, deseado y despiadado que un “ser” a duras penas soportaría…La tentación latente de una mujer sensual, foránea e inteligente. Gracias  a los dioses (antiguos y nuevos) que Slava, era como “ellos”. Pero sin lugar a dudas fuera o no un ser omnipotente, le encantaría probar sus deliciosos labios  y  perderse en el embrujo exorbitante de su boca. No obstante, la “tensión” sexual seria mas bien una “tracción” que tomaría el puesto numero cinco de los posibles nombres.

En vista de lo anterior, la respuesta de la primera pregunta de las cinco preguntas mudas, seria: Por que la “mentira” era la verdad de ambos, y  un corte rudo a la frágil “verdad” significaría para los dos el desencantamiento, la posibilidad de perder algo valioso junto a la química extraña nacida de uno y del otro.

Ahora bien, mientras que las luces y la música seguía inundando los sentidos, el ruido metálico de un boston Shaker (vaso metálico) al caer en el suelo, saco de sincronización al trió perfecto parando el acto casi en seco. Un “OH” de sorpresa quedo reprimido en la mayoría de los labios expectantes, pero las miradas acusadoras delataron al autor de semejante “crimen”, quien bajo la mirada con una pequeña sonrisa risueña, para nada avergonzada aunque que si algo ¿apenada?...Aparentemente si, pero esos malditos ojos exóticos mostraron lo contrario cuando sutilmente y sin razón aparente se posaron en una joven mujer de cabello lavanda, y orbes del mismo color. Su mirada discretamente culpaba a la muchacha dándole a entender que su descuido fue claramente por ella ¿y como? Pues si no lo hubiera mirado de la forma como lo miraba de seguro sus fucsias orbes hubieran dejado su lavanda mirada en ese precioso momento en que pasaba el baso volador al frente de su nariz y que por “un pelo de rana calva” se la quita. Lamentablemente el azabache muchacho de tatuaje raro en su mejilla izquierda había decidido ignorar el precio de su nariz y dar el 70% de su atención a la “ilegal” y candente Vampiro que lo miraba sin pudor alguno de ser descubierta, aunque comparada con las otras era definitivamente la mas discreta, y, picara… ello le encantaba.

Paso sus dedos entre las hebras negras de su bella cabellera, imitando un gesto de nerviosismo mientras las pequeñas risas de la mayoría de los asistentes se hacían presentes, dejando ver aun Vlad mucho mas humano. Con aquel acto “engañoso”, el Shinigami mostro por segunda vez consecutiva no solo su habilidad de hacerse el desentendido, sino la capacidad de manipular el medio a su alrededor, y claro dos de las características común entre los “hombres”…el errar y el asombro.
En comparación a la primera vez (cuando la señorita virginal regreso a la barra como si nada, dejándolo claramente sorprendido) no le llegaba a los talones, pero a la vista común de los seres “humanos” era normal tal acto junto al desliz y el gesto en particular. Prosiguió con su acción,  desviando la mirada de la preciosa dama para subir una de sus piernas hasta formar un ángulo recto; con “suavidad” bajo la pierna pisando el suelo, provocando que el baso metálico regresara a sus manos, para luego sonreír al publico. Al parece el “error” fue tomado por los hombres envidiosos de buena manera al sentir que no era tan “perfecto” como lo demostraba, y, por las mujeres empalagosas un gesto tierno, pues no dejaban de mirarlo con ojos de cachorrito degollado. Sus compañeros en vez de criticarlo fueron comprensibles al ser el “chico nuevo”, y la Santa, pues, ella…era diferente igual a un poema.

A continuación y sin perder el ritmo acelerado de la canción, los tres susodichos malabaristas se miraron mutuamente asintiendo a la vez, dejando sus manos a lado de sus cuerpos. Sus ojos se  cerraron y sus respiraciones se volvieron lentas, esperando la contraseña para “despertar”. El ¨pequeño¨ error no presentaba problema alguno para proseguir con la corografía, por consiguiente cuando la canción  elevo su tonada y las luces hicieron su ilusión los tres hombres a la vez movieron su manos haciendo girar los recipientes que empezaron a cambiar de color; dos de ellos abrieron sus ojos lazando las botellas en el aire dejando un efecto hipnótico mientras daban un giro situando sus manos al frente de su pecho; empuñaron una de ellas , y estirando una de sus piernas, cuando quedaron de frente al tercer hombre,  alargaron la mano empuñada hacia él y la otra dirigieron  arriba. Sin esperarlo su mano empuñada salió poder, una corriente de fuego y otra ráfaga de hielo (respectivamente) dirigida sin contemplación alguna al chico de la mitad, quien no había abierto sus ojos y seguía sacando vasos multicolores (como si no tuviera fin)  sobre el “cielo”,  maniobrándolos de una forma magistral tanto con sus manos, codos , brazos, nariz y cabeza.

Una ilusión es la belleza, al igual que la vida mortal, y, la percepción misma de la realidad va por igual.  De ahí que el “ex demonio”  de tatuaje raro en su mejilla izquierda, esperara hasta el último momento para girar en su propio eje, coger dos de los vasos que lanzo en una fracción sexagesimal al aire y condensar las poderosas ráfagas de hielo y fuego en esos dos recipientes aparentemente si fondo. Todo fue realizado sin abrir sus ojos, aun hasta el momento donde las dos ráfagas murieron en sus “manos”, y la boca del vaso fue intencionalmente puesta en la palma de sus extremidades superiores. Definitivamente no era una criatura sobre natural cualquiera.

Sonriendo pícaramente, subió sus parpados mostrado el brillo maliciosos y divertido de sus mirar. Sus compañeros proseguían con el espectáculo “individual”, ahora acompañando la presentación con los vasos metálicos de su tercer compañero que momentos ante tomaron con un “látigo”  de poder saliente de sus bocas, justo en el momento del deceso. Mirando a todos los espectadores, Vlad por fin clavo la mirada sobre su “cita” segundos antes de continuar con el Show. Nuevamente sus manos (antebrazos como codos) tomaran el papel protagónico moviendo los vasos con tal pericia que el “liquido” de los dos vasos al ser sometido por las leyes de la gravedad  no salía de su interior, y si lo hacia era tan lento que el chico azabache alcanzaba divinamente crear imágenes divertidas de animales y objetos en el aire. Finalmente en un movimiento agraciado y osado cogió aquellas dos energías   y las unió en una provocando una mini explosión controlada, que dejo paso a una humo blanco, junto a un ritmo casi agresivo y esquizofrénico del DJ.

Los gritos volvieron, la euforia reino nuevamente en el lugar y el espectáculo continuo en su magnifica gloria. Finalmente 12 minutos en total fueron empleados para dejar a todos (en su gran mayoría) satisfecho y bien pagos por el espectáculo de magia, poder, música, luces y claro de  bebidas. El humo se disipo, gracias  al “Ángel” de ojos exóticos cuando todas las bebidas de la barra fueron entregadas según la petición de sus dueños; y como era de esperarse el público estaño en aplausos. Los autores de la presentación hicieron una pequeña reverencia (sonriendo al publico) antes de retirarse y dar paso a los siguientes barman`s de turno.

-Hola-su voz aterciopelada acaricio la oreja ajena saliendo mas feliz de lo que intuyo, pero ¿que  podía hacer, si la blanquecida piel de su espalda y hombro lo llamaba  unido con el aroma de su cabello y ser? –Perdona la demora.-continuo, situándose aun lado de la joven, ignorando olímpicamente no solo al “hombre jirafa” sino a una que otra admiradora suya. – Espero, no haber abusado de tu amabilidad y hecho esperar tanto, claro de también otorgarte un buen Show. –sonrió de medio lado con un toque de coquetería muy usual en el, sin apartar su fucsia  mirar de su  lavanda ojos. –Sabes…- Elevo su mano con lentitud, hasta el rostro dela “santa” – Me debes una. –musito sin dejar su tono de voz,  esta vez algo mas grave. Tomo un mecho rebelde del largo cabello de la joven dama, y lo ubico detrás de la oreja. Un contacto atrevido no hay duda, pero importante.- Ven. –añadió estirando su mano, luego de rosar con la llama de sus dedos (intencionalmente) el perfil de su hermoso rostro. –Hay un lugar mas arriba, donde podemos charlar y tomar con comodidad, me gustaría llevarte allí, si me lo permites.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Lun Ago 03, 2015 4:42 am

Los ojos lavandas de la bella bibliotecaria seguían la trayectoria de los recipientes que se alzaban al aire con cada movimientos de los actores del espectáculo, y tal como estos, regresaban a quien por ella (y algunas otras personas) era encasillado como el protagonista, aquel joven apuesto a quién le "vendía" su tiempo. Ese acto instintivo pudo suponer el accidente que paro por segundos el espectáculo en la barra del antro, aquel apuesto joven que maravilla por su supuesta perfección tuvo una equivocación, que le costo el dejar pasar un vaso que fue a parar al piso e inexplicablemente, el sonido se levantó por sobre la música, haciendo que las miradas acusatorias coincidieran sobre la misma persona y este, confirmó a la vampiro su culpabilidad. La joven levanto la copa que yacía en sus manos y con una sonrisa orgullosa, brindo en su honor. Él era un excelente actor, no había ninguna razón que pudiera asegurar lo contrario.

El pequeño "imprevisto" paso a segundo plano, una vez que los actores se reacomodaron y nuestro querido protagonista retomo su compostura, e inclusive, brindo una mejor actuación para el deleite de todos los presentes, al menos de la mayoría, pues había quienes aun lo miraba con cierto resentimiento; es natural que las presas pequeñas se vean amenazadas con cazadores tan imponentes, tal como sucedía con la vampiro de cabellos lavandas. El sonido envolvente resonó, y las luces parpadeantes reiniciaron su jugueteo, haciendo a la vampiro agudizar la mirada, que continuaba vigilando el motivo de su interés, mientras este malabareaba con tal agilidad los brillantes colores provenientes de las bebidas que se servían en el lugar. Dio por terminado el acto, en cuanto el público estalló en aplausos y uno que otro vitoreo; aunque aturdida, debía reconocer que no fue una total perdida de tiempo, aunque más que eso, esperaba el regreso del enigmático hombre que le debía esa espera.

El saludo la hizo girar el rostro para observar con una peligrosa cercanía al dios, y continuo sobre él mientras le hablaba con tan esplendorosa voz, asintió al perdón, el cual era inútil pedir, pues no funcionaría, no cuando la bibliotecaria aseguraba que el le debía mucho mas que unas simples y vanas palabras vacías. Debo reconocerlo, el espectáculo fue excelente hizo una pequeña pausa mientras otorgaba una mirada de calidez a su interlocutor especialmente la parte en la que dejaste pasar el vaso frente a tu nariz sin reaccionar mencionó con ligereza y desvió la mirada, estirando su mano para depositar la copa del "agua de la vida" ya vacía sobre la barra, sin confesar que en especial esa bebida, no le supo a nada. Se quedó en total silencio, mientras sentía el atrevido toque a su cabello y sobre su rostro, haciendo que si sonrisa se desvaneciera y dejara en su lugar un gesto de intriga, que no se ocupo de disimular, al igual que el de resignación que hizo de relevo a este, mientras la joven extendía su mano y entrelazaba sus dedos con los del azabache; me encantaría saber porque habría de deberte algo... le susurró al oído, esperando ser guiada hasta el destino propuesto por él. Quizás... provocó la envidia y la irritación de alguna que otra chica que siguió al dios hasta el lugar en el que ambos se reencontraron, y también, la renovada molestia del tipo que no conseguía quitar la mirada de encima de la de cabellos lavanda. Si alguno de ellos armaba algún revuelo, la bibliotecaria respondería de forma inmediata, no podía evitar lo divertido que esto sonaba en su imaginación. Ella estaba acostumbrada a esa situación y no hacia falta adivinar que el joven también (bastaba verlo), pero en esta ocasión, la merodeaba con una intensidad mayor a la habitual.

Aun cuando buscaba ser guiada, dio el primer paso por si misma; realmente nunca tuvo la necesidad de subir a la segunda planta porque sus objetivos no implicaban en su mayoría el realizar actos innecesarios y la perdida de tiempo, pero dado el tiempo que pasaba en ese lugar, es natural aprender algunas cosas. Había que atravesar la pista de baile. Conscientemente miró sobre ella a los seres que recobraban el ritmo, se incorporaban para dar rienda suelta a su deseo de baile iluminados por las penetrantes luces multicolor. Bajo la mirada hasta el cálido tacto que mantenía con el azabache, y con lentitud la subió hasta encontrarse con los orbes violetas que la miraban con la misma insistencia que ella profesaba, recordaba los acontecimientos que hacía tan poco tiempo no pudieron compartir, aquel baile; una indirecta? en su totalidad, de hecho, pero no buscaba incitarlo en absoluto. Desde que la vampiro dio vuelta para regresar donde este hombre, con el que caminaba justo ahora, era para buscar el porque del interés desmesurado que este le despertaba y realmente era dudoso, el poder encontrarlo en una pista de baile, esto va más aya.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 08, 2015 7:32 pm

Arqueo una de sus cejas con picardia encima. Si creía que le iba a decir el por qué le debe (o debía) una, estaba muy equivocada, pues ella “sabia” el “porqué”, aunque ese “porque” fuera falso. Primero que nada, no era tonta y aquel que lo creyera era un tonto, pues la hermosa mujer de cabellera lavanda era más astuta que el astuto vendedor de crack  camuflado en el baño de atrás. Y segundo pero no menos importante, la chica Vampiro conocía muy bien el bajo mundo el que la rodeaba.

Sonrió de medio lado, y la siguió aun sabiendo que ni la preciosa “Santa” sabia exactamente en que “falco” se dirigían; no obstante dejo que siguiera su rumbo atravesando la pista de baile donde los hombre y mujeres sacaban sus instintos salvajes motivados por el ritmo de la música rebelde, sensual, subliminal. –Mmm.-musito en un susurro inaudible (solo para el) cuando sus ojos se apartaron de la pista y seres inferiores, para posarse en las piernas de la bibliotecaria, en sus muslos tapados por el vestido virginal, en sus glúteos y el vaivén de sus caderas al caminar, en sus espalda semi-desnuda arropada atractivamente por las hebras lavanda de su cabellera, y en sus blanquecidos hombros junto con sus brazos, los cuales emitían luces multicolores gracias a la iluminación del recinto. No deseaba quitar sus ojos del lindo panorama, ni perder ningún detalle de aquel caminar (a pesar de que era un ferviente creyente de que lo mejor esta adelante y no atrás); daba igual si lo atrapaban al fin y acabo lo malo no era ver sino tocar.

Prosiguió ahora su descenso, satisfecho por no haber sido atrapado con las manos en la masa. Ya faltaba poco para llegar a las escalaras ,lo que indicaba el momento justo para apartar su mirada y fingir no haber visto nada, pero algo llamo su atención. Su mano seguian entrelazada con la “divida diosa”. Se suponía luego de la distancia y del tiempo transcurrido, que aquel contacto no debería estar, no obstante aun sus dedos permanecían entrelcruzados en un tacto cómodo y familiar. ¿Familiar? Si, inexplicablemente familiar, como si fuera algo natural entre ambos, pero no esa clase de naturaleza seductora y voraz que los dos compartían al cazar; este toque era diferente, más cálido, singular.

-“¿Lo ha sentido?”-no supo en que momento, sus exóticas orbes viajaron al norte del cuerpo ajeno, pero si el momento exacto en que las orbes lavanda hicieron contacto con los suyos. Inconscientemente su paso fue menguando (sin romper el contacto visual entre ambos), hasta quedar al lado de la chica. ¿Qué debía de hacer? No era normal, ninguno de los dos se debían mirarar así, tan diferente de lo usual como si por un momento los roles tomado por ambos fueran echados al barranco. Inclinando su rostro lentamente por “sesta” vez, rompió nuevamente “todos” los estándares éticos de no acosar a la gente ni meterse en su espacio personal. Y ¿Que más se podía pedir de un dios como él?, saciaría su duda, encontraría el misterio de la mirada vehemente de la  vampiro tan ferviente como la suya y de paso se deleitaría con las ventanas de su alma, por consiguiente era indispensable hacercarse un poco más, solo un poco más.

Curioso es como una mirada puede hacer que un ser cambie de opinión, una sonrisa de sintonía y a un acto afectuoso en confusión. Si era gracioso, muy gracioso además místico, pues la dopamina, la endorfina y la serotonina actuaban de manera poco ortodoxa e independientes.

Apretando el agarre sin llegar a lastimarla, salio de su mágico adormecimiento. Ver mucho tiempo sus ojos bajo las luces del antro, habían causado un efecto sicodélico y placentero. ¿Cuánto tiempo paso, mirando la niña de sus ojos? Mmm, sin llegar a exagerar solo “un” minuto (por mucho-) que parecieron cinco, pues la competencia involuntaria de quien se mete en la mente del otro, por un momento se presentó…Niños, a toda hora con sus juegos, “tontos”. –Falta poco.-musito de forma audible a pesar del ruido de la música, para regalarle finalmente una sutil y feliz sonrisa. Sin “perder” más tiempo, ahora fue él quien tomo la marcha, guiando a la Santa virginal a su destino final. Se abrió paso entre los endes con su andar aristocrático, como si fuera rey y señor del cielo y la tierra, siempre (sin que se diera cuenta) estando pendiente de ella. Llegaron a las escaleras donde pocas personas les obstaculizaban el paso. Las jaulas  sujetadas en el techo, eran mas grandes, y el tumulto de gente bajo estas parecía sardinas enlatadas. Doblaron a la izquierda, ya que a su derecha se hallaba una pared adornada con carteles con quien sabe que tipo de mensajes. Siguieron caminando pasando las primeras tres “habitaciones”, donde se podía apreciar mucho…muchas cosas que normalmente se veían en un burdel. El joven “dios” de tatuaje extraño en su mejilla, miro de soslayo a la “Santa “vampiro, contemplando su lindo perfil; antes de acercarse al “falco” correspondiente el Shinagami retiro la mirada y se hizo a un lado, para tomar la cortina roja apartándola del umbral, sin romper su “unión”.

El “cuarto”, no era muy grande ni muy chico, apenas para dos o tres personas. En el centro se hallaba la mesa de cristal, y sobre esta dos botellas de licor de diferente color, bañadas por cubos de agua, junto con sus copas finamente adornadas. A su izquierda y derecha un amueblado de color negro, y lógicamente al frente de ellos una vista estupenda del panorama, claro si eras de ese tipo de ser que te gustaba ver los fotones de las luces danzar en la oscuridad. Utilizando su mano libre, la extendió sobre la “nada” para darle paso a su “compañera”. La siguió tan pronto como la “diosa” paso por sus ojos escuchando la música exterior. –Me alegra que te hayas divertido con el “error”.-tomo la palabra con un tono de voz divertido. –Por cierto deseas una copa.-continuo con un tono mas formal pero si dejar ese toque distintivo de coquetería y gracia, cogiendo una de las dos botellas. –Pues al parecer la que te di abajo, no te ha gustado. –comento con un  deje de malicia, observando los gesto ajenos.

Efectivamente, la bebida llamada: “Fuente de la vida”, no era más que un trago “común”, creada por el Ex-Ángel para abrir el apetito… ¿De qué? Bueno, eso debía de descubrirse.
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Jue Ago 13, 2015 9:35 pm

¿Porqué él la miraba? No, aun más importante, ¿porqué ella insistía en lo mismo? Fue por voluntad que ella lo miró, después de haber observado sus manos entrelazadas, pero el haber cruzado miradas ensimismadas por tanto tiempo no era algo que tuviera la costumbre de hacer; inclusive, dejo que se acercarse ("de nuevo") de esa forma tan acosadora, que manía tan valiente que poseía el dios. Incomoda... era muy incomoda esa atrayente sensación que él otro le despertaba. El verdadero problema eran las meras "sensaciones" a las que la vampiro no esta, ni estará acostumbrada, no mientras su conocido orgullo prevalezca como siempre lo ha hecho.

Dejo que sus orbes se perdieran nuevamente dentro del antro, guiados a todas partes por las luces multicolores que se movían independientes sobre toda la materia. Su mirada volvió a la dirección en que la vampiro se movía hasta que se dirigieron a ella ... asintió, a sabiendas de que no había nada más que decir; esta vez, era ella quien iba rezagada. Lo observaba caminar, poseía un paso elegante sin duda, cosa que era poco importante en realidad; llegaron  a las escaleras en las que subieron inmediatamente, por la izquierda era posible observar con mayor detalle todo el lugar y la gente dentro de este, las jaulas que colgaban del techo estaban mucho más cercanas desde ese sitio y mientras la bibliotecaria proseguía su camino, no pudo evitar cruzar miradas con una de esas mujeres que ganaba por revolverse dentro de tan pequeño y peligroso espacio, la miro de forma despectiva y después la ignoro con toda razón.

Para cuando alcanzaron el final de las escaleras, el "caballero" la siguió llevando por la izquierda, haciéndola recorrer algunos palcos en los que podían observarse prácticas meramente mundanas en las que ella no estaba en lo absoluto, interesada en seguir mirando. Detuvo sus pasos frente a la entrada del palco que les correspondía, dónde el azabache se encontraba jalando de la cortina; no dudo en pasar primero, deshaciendo por fin, del agarre que mantuvo en el trayecto. Optó por tomar el mueble que se hallaba a la derecha de la mesita de centro, sentándose justo en medio, a forma de apoderarse de él. Me parece que fue una gran actuación con buena respuesta del público contestó, como si se tratara de una crítica formal a una obra de teatro escolar. Cruzó las piernas y asintió a la invitación de la copa, más adelante, se hallaba mirando al azabache con un ligero gesto de sorpresa, mientras trataba de contener una risa; desvió el rostro hacia el cristal buscando disimular la gran sonrisa que se dibujaba en su rostro a causa del comentario. Vaya... acomodó las manos sobre la rodilla derecha, que era sostenida por la izquierda en su posición entonces mi actuación no fue tan espectacular... que decepción se atrevió a mirarlo nuevamente mientras ladeaba la cabeza, viéndose como una colegiala al ser descubierta en un acto vergonzoso.

Tomó la fina copa con la diestra y por costumbre, la movió para agitar un par de veces el líquido dentro de esta. Efectivamente, se trataba de algo diferente a lo que había bebido esta noche, hasta ahora, pero no sabía de que se trataba con exactitud, la vampiro no distinguía por los colores y mucho menos en el sabor, no cuando todo alcohol le sabía a amarga agua. Sostuvo la copa cercana. Ya que estamos más cómodos... dio un pequeño trago antes de estirarse para depositar la copa sobre la mesita ¿me dirás de que se trata esto? Porque realmente dudo que solo se trate de un encantador y apuesto trabajador de la barra siendo excesivamente amable con una desconocida. Le dedicó una cálida sonrisa, sus ojos lavandas lo miraban tal como el la vio anteriormente, tratando de descifrarlo. No es que me disguste, pero puedo pensar en muchas razones y algunas con finales... decepcionantes. Por dar un nombre a esto, la vampiro se encontraba "atraída" de cierta forma hacia él, claro estaba; sin embargo, existía la posibilidad de que se tratase de solo una imitación (más enigmática) de aquel estúpido mortal que buscaba atención con tanta insistencia en la barra, lo cual no le agradaría (por si hace falta aclararlo).

Ahora, no hacía más que esperar una respuesta; más atenta en las acciones que en sus palabras, las cuales, a pesar de todo, esperaba fueran tal como ella juzgaba al hombre del extraño tatuaje: cautivantes.


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 15, 2015 4:11 am

¡Benditos! Ojos y sonrisa tan pocos disimulados. Además de torturarlo con el “sentado” sensual de piernas, que dejaba ver su nívea piel tan blanca como la leche y bien tonificados muslos, ahora  intentaba cautivarlo con su gracia y humor cínico,  acompañado sin lugar a dudas de esas dos potentes pociones. Mala, y malvada mujer de apariencia afrodisiaca.

Dejo la copa de licor al frente de la vampiro, para tomar su apuesto adelante de ella. Aunque intentara ocultar la curvatura cóncava hacia arriba de sus labios, era realmente difícil; pues la joven poseía un segundo talento especial. Siguió observando, sin perder contacto alguno con la figura de la “Santa”, desde la forma como se inclinaba para tomar la copa, hasta esa afición de hacer danzar aquel licor dentro del recipiente. De cierta manera le recordaba a su tutor, pues al igual que ella, su “padre” poseía esa tendencia de agitar la masas acuosas antes de beber, como si fuera algún mafioso (no se alejaba mucho del termino) o algún antiguo catador de vino profesional.

-Ya que estamos más cómodos...-Su voz lo saco de sus recuerdos, trayéndolo a la realidad.-¿me dirás de que se trata esto?  –entrecerró sus ojos sonriéndole con ellos, dejando que la joven siguiera con la conversación. -Porque realmente dudo que solo se trate de un encantador y apuesto trabajador de la barra siendo excesivamente amable con una desconocida. -“Linda y al grano”. –definitivamente nada se le escapaba a la bibliotecaria. Correspondió su sonrisa sin apartar sus fucsias orbes de los ajenos, no tenia por que ocultar nada y menos al ser ella quien retiro el velo de sus roles, exponiendo los papeles. No es que me disguste.- ¿Disgustar¿ ¿¡Cómo!? Si “jugar” hacer otra persona es genial y ser acortejado (o acortejada) por un ende desconocido aumentaba el ego, eso para nada disgustaba y mas si se sabia hacer con tacto. Otra cosa muy distinta era dejarse descubrir, y ser brusco o poco ortodoxo, y que a la “persona” con que jugabas se le olvidara la primera regla: Todo era un simple “juego”. O en su defecto se cansara de ello. […], pero puedo pensar en muchas razones y algunas con finales... decepcionantes. –“Mmm, ya veo”. –Efectivamente creía, saber que tipos de “finales decepcionantes” hacia alusión la hermosa dama. – No te preocupes. -sonrió de medio lado, manteniendo la mirada. –Mis instintos no son tan bajos. -musito con seriedad para luego sonreír ampliamente. Si la “Virgen” pensaba que iba a tirársele encima y devorarla como una fiera salvaje estaba equivocada. No negaba que se sentía atraído hacia ella de una manera extraña, encantadora, “familiar” e indescriptible, pero, no, no iba a lanzarse como vaca al degüello por una simple noche o momento, y mas al saber que su “presa” poseía un aura  peligrosa (sin contar sus “garras” y colmillos), atrayente como la luz mata mosquitos; bella por fuera, demoniaca por dentro (sin dejar aun lado su exterior). Además, ¿Por qué quería dañar el “momento” con semejante acto “burdo”, si en el fondo (en un futuro lejano o no lejano) podía obtener más y quien sabe tal vez…solo tal vez un nombre sólido y definido para aquello inexplicable que empezaba a sentir?

-Es verdad.-dijo en un tono más serio. - No solo se trata de un Barman encantador y apuesto. –agrego con voz juguetona para luego reí levemente a referirse así mismo en esas connotaciones, burlándose de su propia humildad. –Que… –Volvió a cambiar su voz a un tono sereno. -Se fijo en una exótica y peligrosa chica…Tan prohibida como divina. -hizo una corta pausa, escudriñando su mirada. -’Sedienta’, no de agua, ni  alcohol, si no de…  -cerro los labios antes de continuar, pues se encontraba en un hilo delicado donde cualquier palabra saliente de su boca podía traer un final no tan “lindo”. – De… ¿De que?...-Intensifico mas la conexión. El Dilema era (y seria) decir o no decir, arriesgar o no arriesgar. –…De baile, por supuesto. -sonrió con ternura y diversión, dándole a entender que si, efectivamente se había dado cuenta de su condición vampírica, pero no iba a decir nada si ella no quería; pues conocía la línea ultra delgada entre el odio (válgase la redundancia) entre licántropos, vampiros y humanos. Todos se casaban entre todos por eso la prioridad de mantener su verdadero “yo” era importante, y, sin ser paranoico, las paredes poseen oíros, este antro tenían mas oídos de lo usual; aunque en esta habitación en particular no, por algo Vlad la  “aparto” y reforzó.

-No te miento.-cambio el rumbo de la conversación de una forma poco sutil. –Pero si existe el ‘agua de la vida’. -esta vez su tono continuaba serio pero sereno. –Hace mucho tiempo después de la creación, se formó un libro el cual contenía los secretos de la vida  y los seres existentes de este planeta.-ajunto sus manos,  apartando por un leve momento sus ojos de los lavanda. - Resulta que ese libro tenía que pasar de generación en generación. -sus palmas empezaron a brilla con un color azul rey, para luego separarse mostrando pequeños hologramas vivientes de lo que mencionaba. - De clan en clan, ayudando a cada pueblo a progresar y vivir en unidad, como alguna vez lo fue la Atlantis antes de perderse en el mar. -volvió a mirarla, esta vez sin rastro de coquetería o juego. –Pero como en todo, llego el ‘mal’.-sus labios se deformaron en una siniestra sonrisa. –Invadiendo los corazones y la mente de todos. Pronto los valles se inundaron de sangre y muerte; el trinar de los pajaritos en gritos desgarradores de horror.-las imágenes creadas por sus manos se movían solas casi como si tuviera conciencia, rememorando con sumo detalle los sucesos de muchas décadas anteriores que el locutor narraba.- Todo, absolutamente todo fue reclamado por el dios de la muerte y la destrucción. –sus exóticos ojos brillaron, con la luz característica de un ser vil y nulo de conciencia, mientras en ese mismo instante una calavera negra se alzó apareciendo en el horizonte y comiendo todo a su alrededor hasta dejar nada.

Cerró sus palmas llevándose consigo las imágenes visuales. Tenía sed, por consiguiente decidió parar la historia y volver a destapar la botella, vertiéndola en su copa llenando sin permiso alguno también la copa de su “cita” como un buen mesero. - Para resumirte la historia. –bebió el licor de su cáliz. - Al ser un  libro tan peligroso en manos equivocadas, los miembros superiores de cada linaje pidieron ayuda a un ser exterior el cual llamaremos Épsilon, este les presto su poder para salvaguardarlo. Y efectivamente así lo hizo…dentro de esta isla. -volvió a tomar otro sorbo, dejando esta vez la copa en la mesa, para sonreír socarronamente. Recordaba aquellos sucesos como si fuera ayer, lo único diferente es que en ese tiempo a él no le interesaba en lo absoluto el contenido de ese objeto. – ¿Te imaginas poder obtener lo que más desees en este mundo, con tan solo leer ‘una’ pagina? Saber los secretos ocultos, sin temer a nada o a nadie, e ir libre mente por la tierra como ama y señora. -fijo sus exóticos ojos con vehemencia en ella, para luego proseguir esta vez inclinando su cuerpo un poco sobre la mesa, dejando sus manos en esta. – Es algo tonto y absurdo la primera vez que lo escuchas, pero es tan real como Tú y Yo… -su  voz se pinto ahora de seducción. – Dime, ¿Qué has de perder? Si en ‘ambos casos’ puedes matar el pájaro de un solo tiro. - finalizo, volviendo a tomar su copa de vino sin despegar la mirada de la “diosa virginal”.

Ahora quedaba en ella, si creer o no creer; si tacharlo de loco o no. Al fin y al cabo, ella se lo perdería…y a todas estas: ¿Por qué deseaba que la joven vampiresa lo ayudara en su búsqueda? Bueno, algo le decía que era la indicada (omitiendo obviamente otras cosillas de suma importancia por ahí).
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Re: Entre tú y yo. [Rize]

Mensaje por Alexander Kinti el Lun Feb 01, 2016 4:46 am

Los halago por parte del cautivante hombre continuaban, al igual que la mirada de escudriño de la vampiro sobre él. Asintió con naturalidad a cada una de las afirmaciones concernientes a ella, la mantenía expectante... y al final, como si de una palabra mágica se tratará, al escuchar "Baile" rió sin la necesidad de contenerse. No solo era "Encantador y apuesto", también era muy gracioso. De baile repitió en seguida, aun mostrando un gesto divertido empiezo a creer que esa es una condición que usted no podrá subsanar.

Tras el cambio de tono en la conversación de su acompañante, la expectación volvió a ella, clavando fuertemente la mirada en él, escuchando todo lo que salía de sus labios con sumo interés, emoción que con cada segundo se iría transformando en algo mucho más peligroso: en curiosidad. Sus ojos lavanda se desviaron a las manos del dios, siguiendo con entusiasmo las figuras que emergían del espacio entre ellas, comenzó a ignorar lo que se encontraba a su alrededor, siendo atrapada por algo a lo tenía una ensimismada afición, la historia. Sin darse cuenta, deshizo el crucé de sus piernas, y manteniendo las rodillas juntas, poco a poco inclino su cuerpo para mirar más de cerca la transición cada vez más rápida de las imágenes en las manos ajenas, su expectación llegó al culmen con la aparición de la sombra que devoro todo a su paso y solo pudo despertar de su trance, con el sonar de las palmas del barman.

No se atrevió a mirarlo los siguientes segundos, ocupándose de recuperar la postura en el mueble que ocupaba. Aquel hombre podía sentirse orgulloso, logro atrapar por completo la atención de Rize.

Tomó su copa nuevamente llena, y dio un pequeño sorbo, se mantuvo sosteniendo la copa sobre sus piernas, ocupándose de escuchar con total atención las palabras del barman, fijó la mirada nuevamente en él; había cometido un grave error al seguirlo, dentro de ese palco, el antro, en la isla... él único peligro era él. "¿Remordimientos?" ninguno.

Por absurdo que sonará todo el asunto, no era algo de lo cual ella negaría la existencia. Siempre ha sabido que existen ese tipo de cosas: secretos de la creación, seres superiores, la muerte... es solo que nunca le ha interesado. Esbozó una sonrisa tranquila, recuperando la compostura que por momentos perdió al escuchar toda la explicación proveniente del dios enfrente suyo, aventurándose por fin a hablar; no estoy interesada en eso; se deshizo de su copa, dejándola nuevamente en la mesita de centro, explicando su punto de vista; "ama y señora" del mundo? no encuentro divertido convertirme en un "ser absoluto". Subió la mano zurda hasta su rostro, atrapando el dedo índice entre sus labios, mirando de forma poco "sugerente" al apuesto hombre que la miraba. Más no puedo negar que me has atrapado con tus historias. Sin embargo, había algo que carcomía a la bibliotecaria por dentro, algo, que aun no se atrevería a mencionar.

¿Que necesitas de mí?


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Re: Entre tú y yo. [Rize]

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