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Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

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Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Mar Jul 26, 2016 12:45 am

Definitivamente no había momento que esperara con mas ganas que el final de la ultima hora de clase de la semana. No tanto por el hecho de que tendría sus aclamados dos días de descanso de la escuela (vale que si quería descansar fácilmente se brincaba las clases), si no porque era durante el fin de semana cuando podía permitirse a su mismo salir durante la noche a hacer todo el desastre que quisiera hacer, sin arrepentirse al día siguiente por despertar en la calle con resaca a unos minutos antes de que comenzaran las clases. Y porque, bueno, salir a bailar  entre semana no era tan genial como el viernes en la tarde, aun a pesar de que le disgustara bastante estar entre tantas personas. Total... el alcohol estaba para no preocuparse por eso.

Llevaba ya varias semanas que no iba a bailar con la intención de despertar al lado de algún/a desconocido/a (esa etapa había quedado atrás tras superar *un poco* la muerte de su antigua pareja con un nuevo interés romántico), si no que iba por simple y pura diversión, por lo que había cambiado la ropa provocativa por.... ropa provocativa menos obvia, llevando un pantalón de cuero negro, decorado con un cinturón y cadenas plateadas, junto a una sencilla camisa negra desfajada con los primeros dos botones desabrochados, usando un collar de púas, una pulsera en cada mano y una corbata a cuadros negros. Una vez listo abandono su departamento con la idea  de no regresar hasta entrada la madrugada...

Tras eso, apenas una hora mas tarde, se encontraba entre el túmulo de gente en el antro, bailando con total naturalidad con un desconocido cualquiera, mientras sostenía en su mano izquierda un vaso de vidrio con kahlua preparada de alguna forma a la que no le presto atención. No había sido difícil entrar al lugar a pesar de ser menor de edad, pues a diferencia de las primeras veces su apariencia era algo mas madura, por lo que fácilmente pasaba por alguien un poco mayor. Y bueno, también que había peleado tanto con el guardia que este ya le permitía el paso sin preguntar...

Dio el ultimo trago de su vaso y miro con una media sonrisa a quien había sido su pareja de baile momentaria.

_ Lo siento, cariño... la barra me llama... busca alguien mas para divertirte - dijo con un tono fingidamente inocente, despidiendo de unas palmadas al desconocido antes de regresar a la barra y dejar el vaso de vidrio sobre esta.- ¡Sírvame otra similar! - exclamo, sentándose en una de las sillas mientras miraba con interes a las demas personas bailar, moviendo de forma inconsciente la cabeza al ritmo de la musica mientras esperaba su pedido. Apenas este llego volvió a levantarse, adentrandose entre la multitud en busca de alguien mas con quien bailar.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Lun Ago 01, 2016 12:41 am

La expresión indiferente que el aparentemente joven profesor acostumbraba a mostrar había desaparecido dando paso a una notablemente disgustada mientras salía de la ducha y rebuscaba entre su armario algún cambio de ropa apropiado para la ocasión. Su disgusto no tenía otra razón más que el trabajo asignado por los superiores. Cuando se trataba de trabajo era raro que Roland pusiese mala cara, solía hacerlo casi siempre con buena disposición, pero ¿Ir a un antro solo para buscar estudiantes que supuestamente ingresaban de forma clandestina? Sonaba como una broma de mal gusto, pero iba bastante en serio y a pesar de las negativas que ofreció el azabache no le dieron otra opción que aceptar. De todos los profesores de esa academia debían escogerlo a él, quien era probablemente el menos sociable o comunicativo de todos. Quizá le enviaban a sabiendas de que sería duro con los estudiantes y les arrastraría fuera del local aunque tuviese que dispararles, llevándolos luego al castigo planeado en la academia...pero eso no lo consolaba demasiado.

Una vez estuvo listo tomo un momento para contemplar su apariencia frente el espejo. Llevaba pantalones algo ajustados en color celeste, ajutada sin mangas en color magenta y sobre esta una camisa de botones con mangas medias color azul rey cuyos primeros botones estaban desabrochados, completando el conjunto con un chaleco rojo, zapatos semi formales negros y un reloj de plata en la mano izquierda. Era claro que la vestimenta actual era por lejos mucho más llamativa de lo que usaba normalmente y al pistolero no le agradaba demasiado, pero le indicaron que de esa forma era mejor para resaltar en la multitud y hacer que los alumnos se acercaran hasta él. Como ayuda, usando sus poderes, cambio el tono de su cabello a rubio de forma que no fueran capaces de decir que se trataba del profesor, por lo menos no tras un primer vistazo. Ya con todo arreglado salió por fin al lugar del "trabajo", uno de los antros ubicados en los barrios bajos de la ciudad.

Le tomo alrededor de media hora llegar al sitio, pasando a los guardias de la entrada sin mucho problema solo para acabar entre un tumulto de gente bailando y restregándose entre ellos sin parar al ritmo de la música. Suspiro con pesadez, sin dudas no era su zona de confort, abriéndose paso hasta la barra del bar, por lo menos podría beber algo para hacer más pasable su búsqueda. Vaya sorpresa se llevo cuando al estar a pocos metros de esta creyó ver a alguien muy familiar alejarse entre la multitud.- ¿Riley? -susurro para si terminando de llegar a la barra pero sin pedir nada de esta, pues casi sin pensar se desvió al lugar donde creía que el peli blanco se fue, resultaba bastante complicado moverse entre tantas personas amontonadas. Roland no estaba del todo sorprendido de toparse con aquel irreverente joven en ese antro, de hecho le sorprendía no haber supuesto antes de que sería él el estudiante que se colaba a pesar de ser menor de edad. Para empeorarlo, el pistolero estaba algo feliz de encontrarlo después de aquel día en que estuvieron charlando en la sala de castigos...pero no era la mejor situación para un reencuentro.

Por fin logro moverse en la multitud hasta dar con el susodicho ¡Si era él después de todo! - Rile- -un tirón que lo impulso hacia atrás le impidió siquiera acabar de pronunciar el nombre del menor. Ahora, de la nada, tenía a dos chicas desconocidas aferrándole de los brazos pidiendo casi a gritos que bailase con ellas. Por cosas así no le gustaba llamar la atención.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Miér Ago 03, 2016 3:00 am

La música había cambiado a algo mas movido que las canciones anteriores, causando que las personas que aun no se habían animado a bailar por falta de pareja se juntaran en la pista a bailar por su cuenta,  lo que hacia aun mas complicado el moverse entre la multitud. Pero eso no le preocupaba demasiado. Simplemente dio un sorbo a su bebida y se movió entre la gente bailando, al igual que algunos, por su cuenta. Oh bueno, hasta que le pareció escuchar su nombre entre la multitud, pronunciado por una voz que le parecía conocida.

Giro rápidamente, intentando encontrar a quien lo había llamado entre la multitud, sin embargo no había nadie que le pareciera precisamente conocido. O eso le había parecido hasta que, apunto de volver a su actividad anterior su vista se poso sobre un rubio que le parecía bastante familiar. "Un momento... ¿Torrance?" ¿Que estaba haciendo el profesor en  un lugar como ese? Lo había visto antes cambiar su cabello con magia, por lo que el verlo con un color  diferente de cabello no lo confundió tanto como el hecho de encontrárselo en el antro. La confusión inicial se transformo en molestia cuando noto a las dos chicas que literalmente jaloneaban a la persona que le gusta para que bailara con alguna de ellas.

Porque si, le gustaba, sin importar si solo había hablado una vez con el. No le había sido difícil darse cuenta de que, efectivamente, el profesor le atraía, cuando se había visto a si mismo considerando entrar a una clase que le fastidiaba de sobremanera solamente con la intención de verlo, arrepintiéndose al escuchar a sus compañeros cuchichear acerca de su presencia en el salón, por lo que abandonaba el mismo antes de que el profesor hiciera acto de presencia. ¿Cobardía? No... simple y completo orgullo, y porque el fantasma de Shota seguía causando estragos en la mente del albino. Sin embargo comprendía perfectamente porque la escena frente a el le molestaba bastante y, claro, por esa ocasión no iba a quedarse de brazos cruzados. Ya se había contenido suficiente con sus compañeros para que ahora un par de "arpías" decidieran que era divertido coquetear con el.

_ Vaya, Torrance...y yo que pensé que me habías dejado plantado... ahora me debes dos copas mas - dijo, levantando el vaso con Kalhúa mientras sonreía de esa forma burlona que tanto le caracterizaba, especialmente por lo divertido que le seria joder a ambas chicas con su pequeño teatro.- lamento tener que robárselos, preciosas... pero tengo un asunto importante con el caballero... si nos disculpan - dijo, tomando del brazo al profesor sin dejarle hablar para salir de la multitud.- Tsk! Zorras - susurro una vez que se alejaron lo suficiente de ellas, deteniéndose nuevamente frente a la barra, soltándole para cruzarse de brazos y mirarlo con atención.

_ ¿Que hace el profesor de historia en un lugar como este? - pregunto, sonriendo de lado.- pensé que sus noches de viernes las pasaba con la cabeza metida en algún libro, Torrance.- "¡Perfecta actuación!" se felicito a si mismo internamente al recordar las caras de fastidio de ambas chicas.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Sáb Ago 13, 2016 11:29 pm

Mantuvo un rostro serio mientras continuaba siendo "apresado" por aquellas desconocidas que no paraban de hablar, y entre más negativas amables soltaba el pistolera más insistencia ponían para arrastrarlo a la pista de baila. No recordaba que las mujeres en su hogar fuesen tan molestas e impropias, quizá pasaba demasiado tiempo encerrado entre libros polvorientos.

Casi quiso gritar, claro que no literalmente, de agradecimiento cuando contemplo al albino ya conocido intervenir en su pequeño predicamento. Falto solo una pequeña actuación para que las chicas creyesen que realmente tenían una cita ya pautada y dejasen, no sin poner mala cara, que el menor tomase del brazo al pistolero y lo llevase consigo, lejos de ellas.- Solo querían algo de atención, aunque de hecho el termino les queda bien -soltó algo divertido por el comentario y la reacción ya estando frente a la barra, libre de cualquier agarre que le impidiese moverse con tranquilidad. Fijo la mirada en el menor, quien le observaba de brazos cruzados.- Gracias por la ayuda -sonrió muy a penas.- El profesor de historia es mayor de edad, tiene un rostro atractivo y puede salir a coquetear cuando está libre -ensancho un poco más su sonrisa, tomándose la libertad de bromear con aquel chico arrogante. Y no era más que una broma, claro, puesto que evidentemente Roland si prefería pasar su tiempo libre con la cara metida entre un libro en lugar de estar en tal sitio estruendoso. Eso era mucho decir, dado que leer tampoco le agradaba demasiado.

De pronto su expresión se torno ligeramente seria, como si recordara de la nada el porque se encontraba allí.- Como ya debes saber, me encargan los trabajos que ningún otro profesor quiere -desvió la mirada a la barra llamando la atención del bartender con un gesto de mano para luego pedir una jarra mediana de cerveza negra, hacia tiempo que no probaba una. Mantuvo la vista al frente esperando la bebida y pasando casi por completo de la presencia ajena, no dispuesto a continuar hablando o siquiera verle hasta tener la jarra entre los dedos de su manos derecha, entonces por fin enlazando los ojos azules con los contrarios. No lo ignoraba, no exactamente. Estaba armando un plan de reserva por si el menor intentaba alejarse cuando le dijera que le habían asignado esa noche.- Me enviaron a capturar y devolver a todos los estudiantes menores de edad que se cuelan a este lugar ¿Has visto alguno? -dio un sorbo largo a la bebida, sonriendo aun si sus ojos se mantenían serios no dispuesto a perder el tiempo y hacer lo que se suponía era su deber. De verdad era una lastima tener que volver a verle en tal situación, el pistolero ciertamente sentía interés por pasar un rato con aquel joven.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Mar Ago 16, 2016 4:26 am

Arqueo una ceja ante el comentario una vez estuvieron en la barra, acariciando su propia nuca mientras miraba hacia otro lado.- es demasiado inocente, profesor - dijo, sonriendo de lado. Vale que quizá eran un par de jovencitas que solo buscaban divertirse y bailar con algún hombre atractivo... pero era parte de su naturaleza el desconfiar de todo, y pensar en lo peor antes de lo positivo.- De nada... - murmuro como respuesta, bajando el brazo para beber del contenido de su vaso.

No pudo evitar reír ante la divertida respuesta del profesor, negando con la cabeza después sin borrar la sonrisa de su rostro.- Entonces el "atractivo" profesor hace bien en salir a divertirse por una vez en la vida - dijo en un tono sarcástico, a sabiendas de que la única palabra que podría rescatar y asegurar que era verdad era la de "atractivo"... lo demás era demasiado poco probable, en realidad. Pero vaya que le había divertido.

Tomo asiento en una de las sillas frente a la barra, dando la espalda a esta para recargar los codos sobre la  lisa madera, arqueando una ceja al verlo ponerse tan serio. La verdadera respuesta a su pregunta no tardo en llegar, confundiendolo apenas por unos segundos antes de que su sonrisa desapareciera por completo, mirando al profesor con desconfianza. Si estaba ahi en el antro por causas de la escuela, definitivamente no podía esperar nada bueno.- Si, lo he notado - comento, llevando el vaso nuevamente a sus labios, simplemente disfrutando del ambiente el tiempo que, al parecer, le quedaba en el lugar. Un incomodo silencio, opacado por la fuerte música, los rodeo a ambos, mientras el albino miraba de forma disimulada al profesor para después regresar la mirada al frente, pensando en un plan de escape para aquella situacion. Era demasiado obvio hacia donde iba aquello, no era la primera vez que los profesores hacían una "cacería" como esa.

Suspiro pesadamente cuando Roland volvió a poner su mirada en el, dándole a conocer la verdadera razón por la que estaba en aquel antro. "Me lo esperaba" pensó, permaneciendo en silencio unos momentos antes de sonreír de lado nuevamente, mirando de reojo al profesor.- Ni uno que yo conozca, Torrance... - mintió descaradamente, sacando la lengua de forma infantil, antes de tomarse de golpe lo que quedaba en su vaso para dejar este sobre la barra.- Se bien hacia donde va esto... y no tengo mucha ganas de jugar al gato y al ratón, así que estoy dispuesto a negociar - sonriendo con malicia.- Olvídese por un momento que es un profesor... diviértase aquí conmigo... y si se aburre después de esta próxima canción, me retirare a casa... por hoy - divertido, dejando en claro con aquel comentario que no dejaría de ir a aquel lugar. Dicho eso se levanto del asiento y tomo el brazo libre del profesor, haciéndolo levantarse.- ¡Vamos Torrance! ¡La noche apenas comienza! - exclamo, obligandolo a regresar a la pista de baile, prácticamente bailando durante todo el trayecto hacia una zona mas o menos vacía entre la multitud.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Dom Sep 04, 2016 1:24 am

Llevo los labios hasta la jarra de cerveza sin llegar a dar un sorbo de la bebida, sin apartar la mirada del chico sonreía de forma irónica por la respuesta que obtuvo, una descarada mentira que no tenía demasiado sentido al conocer la edad del chico. Aun así resultaba algo gracioso, en especial por el gesto infantil que acompaño sus palabras, recalcando a un más que, a pesar de las apariencias, al final trataba con un adolescente busca pleitos que no debía estar en ese sitio. Y mucho menos con él.- ¿No? Parece que tendré que sacarlos a la fuerza -esta vez bebió casi todo el contenido de la jarra, dispuesto a descartarla en la barra y sacar a la fuerza al menor con quien charlaba.

Indiferentemente de lo que planeaba, tras descartar el envase sobre la barra acabo simplemente mirando con fijeza al menor, escuchando atentamente cada una de sus palabras ¿Negociar? Era una pérdida de tiempo. Roland no negociaba cuando ya había decidido algo, y mucho menos lo haría respecto a su trabajo. Además el trato no sonaba  favorecedor para el profesor, pues por mucho que le atrayese  de alguna forma Riley y quisiera pasar tiempo con él, su idea de convivir no tenía nada relacionado con bailar en un antro. Vamos ¿No le quedaba claro lo anticuado que era el mayor?

Todo dio igual, que ni tiempo tuvo para responder cuando ya le jalaban del brazo hasta la pista de baile, quedando ambos en una zona algo apartada del resto de la multitud que se amontonaba en la pista. Suspiro con pesadez y expresión seria, peinando hacia atrás su cabellera ahora dorada. Mantenía la mirada fija en el chico que bailaba frente a él.- Price, tienes una canción. Cuando termine nos vamos -eso era todo lo que iba a permitirse entrar en su juego, o eso quería pensar. Contrario a lo que se pudiese esperar comenzó a bailar al compás de la música, y aparentemente no era tan inútil bailando como él mismo pensaba, permitiéndose incluso acercarse al chico que ahora era su pareja de baile. Una canción no lo mataría, luego acabaría por hacer lo que se suponía le encargaron.


Última edición por Roland Torrance el Dom Sep 25, 2016 9:50 pm, editado 1 vez


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Mar Sep 13, 2016 4:16 am

No estaba del todo seguro de porque había realizado aquella propuesta a sabiendas de que el profesor no disfrutaría del todo estar en aquel lugar, después de todo, a casi ningún adulto le gustaba la idea de pasar tiempo en un lugar tan aglomerado de gente, con aroma a sudor y perfume mezclado alrededor, el calor de la aglomeración y la música electrónica a todo volumen (música que el aborrecía, pero con unas cuantas copas encima, aquello era lo de menos). Sin embargo, su lado egoísta quería aprovechar al máximo la presencia del, por el momento, rubio. Después de todo, si obedecía a la primera era obvio que cada quien iría directo a su casa y quería tener una escusa para pasar un momento con el. Aun si era bailando esa clase de música.

Por eso estaba ahí, sonriendo como idiota mientras bailaba al ritmo de aquella música que en total consciencia le seria desagradable, mirando con expresión divertida como la situacion parecía exasperar un poco al profesor.- Oh vamos... disfrútelo un poco por hoy... si no,  algo de alcohol hace maravillas en situaciones así - guiñándole el ojo para luego levantar los brazos y mover su cuerpo de forma suave y provocativa, mas de una forma tan natural que demostraba el tiempo que solía pasar en esa clase de lugares. Su sonrisa se ensancho cuando lo vio comenzar a bailar, un poco sorprendido por la soltura del mayor y por la repentina acción de acercarse a el, cuando Riley había pensado tener que acercarse por su cuenta.- baila mejor de lo que pensé... debería de venir mas seguido - comento, aprovechando el paso de un par de chicos detrás de el para darse el lujo de acercarse un poco mas al mayor prácticamente usándolos como una silenciosa escusa.

Al momento en que apareció el coro de la canción, siendo entonado por todos los presentes cuando la música bajo un poco su volumen con ese propósito, el príncipe no se quedo atrás y elevo la voz junto a todos, riendo después con verdadera diversión, acomodando suavemente su cabello sin dejar de bailar junto al profesor. Si... el alcohol hacia milagros, pero era quizá esos los únicos momentos en que realmente podía divertirse sin meterse en cosas peligrosas... y teniendo en cuenta que estaba bailando con la persona que le atraía... bueno, aquello solo podía mejorar su noche.

off:
Yo no se de música que pueda escucharse en un antro :v asi que digamos que lo que se escuchaba era esto (que maldita canción, fue la que me dio inspiración hoy con esto, aparte de que es de mis favoritas (?))


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Sáb Oct 08, 2016 12:17 am

- Hay muchas cosas que no sabes sobre mí, Price - comentó con cierta doble intención, esbozando una pequeña sonrisa sin dejar de bailar en ningún momentos,
ni de aminorar la cercanía entre ambos cuerpo. Tampoco pareció molestarse cuando el menor se vio con la aparente obligación de casi amontonarse aún más al mayor, producto de unos jóvenes que pasaron sumamente cerca de sus espaldas. Eso sólo era una excusa, se percató Roland, para poder estar todavía más juntos.

No esperaba que con la llegada del coro de la canción el volumen de la música aminorase dando paso a que casi todos los presentes entonacen el coro de la canción, incluyendo al rebelde alumno con quien se estaba permitiendo bailar. Fue bastante interesante ver la forma "apacible", en comparación a lo usual, en que se encontraba el de cabello blancuzco. Disfrutaba abiertamente de lo que sucedía sin preocuparse por nada ni nadie, quizá producto de la ingesta de alcohol o alguna sustancia similar. Era una faceta que Torrance no esperaba ver jamás en él, pero no le disgustaba de ninguna forma, sin dudas eso acrecentaba las ganas del mago por conocer aunque fuese un poco más al menor...O conocer todo sobre él, y esos pensamientos se veían interferidos por su deber como profesor y lo que se suponía debía hacer.

Continuó bailando cerca de Riley y, ya llegando el final de la canción, el actualmente rubio dejó que sus manos sujetaran con suavidad las caderas ajenas, inclinando ligeramente el cuerpo contra el del más bajo. Pero cuando la música finalmente culminó lo hizo también su ensimismamiento, apartandose con cierta rapidez como si nada hubiese sucedido, cruzando ambos brazos sobre el pecho y manteniendo una de sus ya acostumbradas expresiones serias.- Es todo, Price, cumple lo que prometiste -su voz sonaba firme y decidida, pero ciertamente tenía algo de dudas sobre que hacer a continuación. No quería pensar demasiado en eso, pero era posible que le gustase aquel chico, por motivos que no tenía del todo claros, y sólo bastaría un poco de esfuerzo de parte del menor para mantenerle en aquel antro, tan sólo para estar un poco más con su estudiante.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Lun Oct 10, 2016 11:36 pm

La escena del coro colectivo no volvió a repetirse durante lo que quedaba de la canción, pero no por eso desapareció la abierta sonrisa que enmarcaba el rostro del estudiante, ni detuvo en ningún momento su suave y fluida danza. Contrario a ello, su sonrisa se ensancho cuando, llegando a la parte final de la canción, las manos del profesor viajaron hacia sus caderas y se acercó más al menor, generando un estado de nerviosismo que, desde la muerte de Shota, no había vuelto a sentir. Sin embargo para cuando hizo ademan de levantar los brazos, dispuesto a abrazarlo, la canción llego a su final y con ello cualquier cercanía con el profesor, pues este se alejó como si el cuerpo de Riley fuese una especie de llama quemando sus manos, fingiendo que nada había ocurrido.

En una situación normal, hubiese replicado groseramente ante las palabras del profesor, como había hecho durante la hora de castigo en la que lo había conocido, sin embargo imito su gesto al cruzarse de brazos con una simple diferencia: Un infantil y obvio puchero se formó en sus rostro, desviando la mirada como si de un niño haciendo un berrinche se tratara.

Aquel gesto, tan rápido como apareció, desapareció del rostro del menor antes de que este suspirara pesadamente.- Y yo que pensé que usted podría disfrutar de esto… pero tal parece que no  - murmuro, encogiéndose de hombros.- vale… pero antes ¿Querría acompañarme de regreso a la barra? – Pregunto, secándose con la manga el sudor de su frente.- tengo que pagar lo que tome mientras estuve aquí.- se excusó rápidamente, aunque tampoco era como si se tratara de una mentira. Una nueva canción dio inicio mientras el menor comenzaba a caminar entre la multitud de gente, con la intención de regresar a la barra y… ¿Por qué demonios seguía sudando? Volvió a secarse la frente, sintiendo un suave escalofrió que decidió ignorar por las buenas, dirigiéndose al bartender.

_ Me retiro por hoy… ¿Cuánto…  fue? - ¿era su imaginación, o el encargado estaba dejando una extraña estela conforme se acercaba a el? Sacudió suavemente la cabeza mientras escuchaba lo que tenía por pagar, sacando un billete de su bolsillo para dejárselo al hombre. Los escalofríos continuaron, y no pudo más que mirar al profesor con suplica.- Torrance… vámonos – murmuro, caminando hacia el exterior del establecimiento. Las personas a su alrededor comenzaban a tener aquella misma estela de colores que había visto en el bartender y aquello comenzaba a ser exasperante, mas cuando al salir del establecimiento no pudo mas que sostenerse la cabeza y dejarse caer de cunclillas al suelo.- maldición – murmuro. Sabia muy bien por lo que estaba pasando, no era la primera vez que sentía aquello… pero ¿Por qué? – profesor… creo... que el alcohol me afecto un poco… ¿podemos esperar un momento aquí? – obviamente lo del alcohol era una mentira, pero era demasiado orgulloso para aceptar que algún desconocido pudo haber puesto aquella mierda de droga en alguna de las copas que tomo (la segunda, posiblemente, por el tiempo en que esa porquería tardaba en hacer efecto). Y mas aun aceptar que sabia perfectamente de que droga se trataba, cuando había dejado de ingerir esas porquerías al conocer a Shota.

off:
Respuesta mas loca :v pero era lo unico que se me ocurrio para detenerlos fuera del antro x'D La droga esa si existe (se llama LCD), segun san google (?). Tiene cuatro fases asi que ya tienen para estar un rato juntos xD

Fase de Subida: Entre treinta minutos y una hora tras tomar LSD, los colores empiezan a ensombrecerse, los objetos en movimiento dejan tras de si una estela. Incluso con los ojos cerrados se pueden tener visiones similares. Ee común sudar y tener escalofríos.

Fase de Meseta: Alrededor de la segunda hora, los efectos se hacen más intensos. Aparecen visiones fantásticas y alucinaciones visuales. Parece que no estás viviendo algo real. Estás fuera de tí mismo.

Fase o Pico Máximo
: El tiempo parece que se detiene y se experimenta una especie de traslación a otro mundo. Esta experiencia puede ser algo místico o, por el contrario, producir temor y miedo. (Dado que es un angel esto no debe de ser tan potente como en un ser humano :v asi que esta fase la anulare)

Fase de Caída o bajada
: Entre cinco o seis horas después de la toma, van desapareciendo todos los efectos de la sustancia.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Dom Oct 16, 2016 1:52 am

Mantuvo la expresión seria y firme, por más que aquella infantil protesta por parte del menor le orillase a sonreír con ternura y abrazarlo contra si, complaciéndolo en quedarse juntos en aquel antro cuánto tiempo quisiera. Debía mantener la compostura y dejar de pensar tales tonterías, después de todo aquel joven de cabellera oscura era uno de sus estudiantes y Roland estaba allí para castigarlo por romper las reglas. Asintió muy a penas ante sus palabras.- De acuerdo, vamos -tras ello siguió al menor rumbo a la barra para que pudiese pagar por lo consumido hasta ahora. Para Roland no pasó desapercibida la forma en que Riley secaba el sudor de su frente repetidas veces pero no le dio demasiada importancia, la mezcla de alcohol, bailar sin parar más el calor del recinto podían producir eso sin mucho esfuerzo.

Pero en la barra fue más que obvio que el menor tenía algo más. Quizá fuese gracias a que el pistolero era realmente perceptivo, o bien era muy notorio su cambio de estado, pero era evidente que algo no iba nada bien con él. Sólo se limitó a seguirle y observarle, saliendo ambos del recinto, analizando bien la situación y terminando por preocuparse al ver que este no podía estar de pie, acabando de cuclillas y sujetándose la cabeza realmente afectado. Más que alcohol, parecía haber consumido alguna otra sustancia extraña.- ¿Estás drogado? Uno de esos sujetos puso algo de una de tus bebidas -dijo casi sin pensar, negando con la cabeza luego de esto. El comentario fue producto de esos extraños presentimientos que tenía, lo que él mismo llamaba el toque, y casi pudo ver la escena de un hombre mezclando algo extraño en el vaso de Riley. Sin perder el tiempo se acercó hasta el menor quedando de cuclillas junto a él, colocando una mano sobre su espalda.- Ven, te llevaré hasta tu casa ¿Puedes caminar? -procedió a intentar incorporarlo sin siquiera esperar respuesta y, una vez teniéndolo de pie, rodeó su cintura con un brazo por si llegase a perder el equilibrio o desorientarse demasiado.

- Dime a dónde ir, a menos que no te importa ir a mi casa...está cerca -su expresión seria no varió pero sentía ganas de golpearse a sí mismo en el rostro ¿Llevarlo a su casa? Algo estaba mal con él también, seguro, debía también estar drogado. Porque claramente no dejaría a un estudiante en ese estado a su suerte, nunca se lo permitiría, pero llevarlo a su casa...Era exclusivamente por él, por ese arrogante chico, que haría eso. Imaginarse tener que dejarlo solo en su casa o que alguien más le encontrará realmente le hacía molestar.

Off:
Feo feo, lo sé, lo siento x'D


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Jue Oct 20, 2016 1:10 am

Se sentía terriblemente mal por estar en aquella situacion. Si de algo estaba seguro es que el no era una persona descuidada, y siempre estaba al tanto de lo que tomaba para evitar estar en situaciones como esa... entonces... ¿en que momento había pasado eso? Habían servido la bebida frente a el, y nadie se había acercado lo suficiente para tener la oportunidad de mesclar aquella sustancia en su vaso... Salvo el chico con el que estaba bailando antes de encontrar al profesor. "Sera hijo de puta... ya me las pagara si volvemos a encontrarnos" pensó con fastidio, intentando mantener la calma ante eso.

A pesar de su mentira, el profesor se había dado cuenta rápidamente de lo que pasaba. Y dadas las circunstancias no le servia de nada hacerse el orgulloso y negar lo evidente pues, le pesara lo que le pesara, si el mayor lo dejaba solo el tipo habría logrado su cometido... no estaba en posición para defenderse de lo que sea que quisiera hacer con el en ese estado.- Eso parece...maldición... es horrible - murmuro, molestándose mas al recordar que los síntomas, con el tiempo, iban a empeorar. No opuso resistencia alguna cuando Roland se acerco a el y lo ayudo a levantarse, aun así, procuro evitar completamente su mirada.- Puedo caminar... son solo... alucinaciones o algo así - murmuro, intentando que lo soltara. En otra situacion sin duda aprovecharía la oportunidad para tener la cercanía del mayor, pero que el hombre pudiera verlo en ese estado tan... vulnerable.... le era sumamente vergonzoso.

_ Vivo en el complejo de departamentos que esta junto a la zona comercial... - respondió, mordiéndose el labio al recordar que eso si era algo alejado. No quería ni podía quedarse solo en ese estado, pero tampoco quería obligar al profesor a llevarlo hasta su departamento o a tener que darle refugio- Disculpe por esto profesor... no... no hace falta que se desvié o algo... puedo llegar por mi cuenta - comento, aunque realmente no estaba del todo seguro de sus palabras.- Ya le quite tiempo haciéndolo que se quedara conmigo aquí en el antro...  no quiero incomodarlo mas - murmuro, aun evitando completamente el contacto visual con el. Y con cualquier cosa que pudiera moverse.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Lun Nov 07, 2016 2:29 pm

- Afirmar que sufres alucinaciones en este momento no es la mejor frase para que te deje libre -sin mucha dificultad rechazó los intentos del menor por zafarse de su agarre, tarea que no presentó mucho problemas puesto que la resistencia de Riley era bastante pobre en el estado que se encontraba. Era obvio, ademas, que el chico evitaba por completo verle los ojos o incluso el rostro de forma directa, pero pasó aquel detalle por alto debido a eso mismo de las alucinaciones. Seguro no quería verla y encontrarse con algo fuera de lugar.

Un suave movimiento de cabeza fue la respuesta que dio de haber escuchado la información respecto a la residencia de Riley, y por unos minutos no pareció tener la intención de moverse. Estaba pensando cuales eran sus opciones, y cual de estas era la más acertada. El complejo de apartamentos que el de cabellera oscura mencionaba estaba bastante alejado de donde se encontraban y si bien Roland sabía que era capaz de llevar al chico hasta allí resultaba una tarea trabajosa y tardada, tampoco creía que dejarlo en soledad fuese la mejor idea. Por otro lado, el departamento del pistolero estaba relativamente cerca en comparación, a tan sólo unas pocas cuadras fuera de los barrios bajos...

- Silencio -soltó de pronto a Riley casi como una orden, cuya palabrería estaba molestándole un poco. Quizá no se conocían lo suficiente para que el menor supiera que hablar en ciertas situaciones, sobre todo cuando Roland pensaba algo serio o ya había tomado una decisión, no servía de nada.- Mi departamento está más cerca, llegar no será tan problemático. Te llevaré allí, podrás descansar cuanto necesites -no le importaba en lo más mínimo la opinión del chico respecto a eso. La decisión había sido tomada y se atendría a ello por más que este se opusiera. O por más que algo le dijese que quizá no era la mejor idea...para si mismo.

Inicio el trayecto al departamento donde residía sin soltar en ningún momento el cuerpo ajeno, sirviendo como apoyo para que caminase de mejor manera. Casi todo el camino mantuvo un pesado silencio entre ambos pues Roland no era el hombre más conservador, y ¿Qué decir es esa situación?

- ¿Es la primera vez que te sucede esto? -sin dudas eso le causaba una pizca de curiosidad. Para alguien que siempre estaba de antro en antro no le extrañaría que la respuesta fuese negativa, y fuese común que le ocurrieran esas cosas...Roland comenzaba a cuestionarse que haría entonces, si dejaba que cualquiera tomara cuidado de él. La respuesta no llegó antes de que llegaran al edificio pequeño de color grisáceo donde el profesor vivía, adentrándose en este sin mayor ceremonia e ingresando en el poco espacioso ascensor que les dejaría en el 5 piso, justo frente a la puerta del departamento en que vivía. Aun en silencio abrió la puerta y dejó a Riley dentro, rodeado de muebles algo antiguos y colores opacos que sin dudas recordaban al profesor, para dedicarse a cerrar la puerta con seguro. Finalmente se acercó hasta quedar frente al chico, aun si este siguiera sin querer mirarlo.- Listo ¿Quieres un poco de agua? ¿Alguna otra cosa? -.

off:
Creo que me adelante mucho, pero me daba pereza seguir otro post sólo de como le llevaba hasta el departamento...así que ya llegaron (?) Disculpa si no te gusto


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Lun Nov 21, 2016 5:10 am

Mordió su labio inferior, maldiciendo internamente por haber cometido el gran error de mencionarle algo de lo que estaba sintiendo. Tal vez... si el mayor no hubiese tenido idea alguna acerca de las alucinaciones posiblemente hubiese logrado que lo dejara ir, a pesar de saber perfectamente que no llegaría a casa a tiempo antes de que las alucinaciones empeoraran, y terminaría escondido en algún callejón hasta que el efecto de la droga pasara. No era una gran idea, en realidad, pero era mejor que dejar ver a alguien, incluso si se trataba de Torrance, su lado vulnerable. Era un golpe demasiado duro para su ego, sin contar que aquel estado podía terminar por cortar cualquier mínima posibilidad de lograr que el profesor fijara aunque sea la vista en el...

Guardo silencio cuando Roland se lo ordeno, guardándose para si mismo cualquier otro intento de escusa que pudiese llegar a su mente para liberarse de aquella situacion.

_ ¿Su departamento? - pregunto un tanto sorprendido. ¿Por que tenia que presentarse aquella oportunidad justo cuando estaba en ese estado?.- ¿No le preocupa que sepa donde vive? - pregunto, en un intento de broma para calmar el repentino nerviosismo que había comenzado a ocupar su cuerpo.

Ya sin oportunidad de objetar se aferro suavemente al hombro del profesor, manteniendo la mirada fija al suelo para evitar marearse con las estelas que dejaban las cosas a su alrededor. No fue consciente del tiempo que pasaron en completo silencio hasta que escucho su pregunta, sin responder en ese momento... ¿Que podía decirle? Era la primera vez que caía en la trampa de alguien de esa forma... mas no era su primera experiencia con drogas... por algo es que conocía tan perfectamente la droga que lo tenia de esa forma... por algo conocía los síntomas.

No presto atencion al lugar cuando llegaron a su destino, habiendo cerrado los ojos momentos atras debido a las propias alucinaciones, sin mucho exito puesto que estas continuaban aun con los ojos cerrados. No abrio estos hasta que, tras cruzar una puerta, el hombre dio a conocer que estaban en el lugar.

_ Con algo de agua basta... gracias - dijo posando la mirada sobre el hombre. La figura de Torrance no se habia alterado en ningun sentido... salvo la forma en que su cuerpo brillaba y el fondo se volvia de un extraño color rosa, similar a aquel universo extraño en el que tendian a aparecer los protagonistas de un manga shojo en una escena romantica.

_ Yo... ocupare el sillón - murmuro, alejando su mirada del profesor, algo avergonzado, para buscar en dichoso mueble, sentándose en el mismo mientras recargaba la espalda en este y cubría sus ojos con su brazo derecho.- Disculpe.. las molestias - comento, sin alejar el brazo de sus ojos en ningun momento.- No suelo permitir que pasen estas cosas... es la primera vez que estoy tan distraido como para no notar las intenciones de los demas - respondio finalmente a su pregunta, sin decir en ningun momento algo sobre su pasado con las drogas. Ni tampoco sobre el hecho de que el estar tan distraido se debia a los sentimientos que habia comenzado a tener hacia el.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Dom Dic 18, 2016 8:33 pm

Asintió en silencio devolviéndole la mirada a Riley hasta que esté decidió desviarla anunciando que ocuparía el sillón, no pasó desapercibido para Roland la tenue vergüenza que este sentía más comentar algo no parecía necesario. Entonces partió a la cocina del pequeño departamento, pudiendo aún escuchar al estudiante con total claridad, extrajo un vaso de cristal de un pequeño gabinete café dejándolo sobre la encimera para seguidamente servir en este un poco de agua fría que en algún punto sacó de la nevera. Finalizando su tarea regresó a la sala de estar, otra vez quedando sobre el de cabellera oscura quien ahora se cubría los ojos con un brazo.- Aquí tienes -le tendió el vaso con agua fría, no variando la posición levemente inclinado hacia adelante hasta que Riley lo agarrase.

- No debes disculparte. Pero debo decir que me sorprende que seas tan descuidado -no existía tacto alguno en su voz, empleando ese ya típico tono de voz serio e imperturbable. La verdad fuera de la mala actitud que pudiese tener el adolescente o de lo desinteresado que se mostraba con casi todo en general, además d e que obviamente tenía experiencia con las drogas por mucho que evitar ahondar en el tema, resultaba curioso que estuviera distraído al punto de permitir que le hicieron eso. El pistolero podía afirmar con toda seguridad que eso no era común aunque a penas conociera a Riley, y era algo preocupante. También preocupaba que hubiese pasado si por azares del destino Roland no hubiese estado allí para ayudarle. Si alguien más le hubiese encontrado.

- ¿Qué pudo distraerte a tal punto de descuidar lo que te rodea en un sitio así? -pregunto entonces con total libertad, yaciendo inmóvil ante él sin dejar de clavar esos ojos gélidos en los contrarios. Una imagen algo dura, pero no era esa su intención. Tampoco parecía caer en cuenta de lo repentinamente interesado que estaba en escuchar la respuesta a esa pregunta, quería saber que podía agobiar a Riley.

off:
Lamento la respuesta fea, no sabía que poner


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Mar Ene 03, 2017 10:08 pm

No obtuvo respuesta inmediata del profesor, y aquello lo incomodaba y aliviaba de forma tan similar que era completamente confuso. Por unos instantes había pensado que, tan pronto como terminara de hablar, recibiría tremenda riña por su descuido. Pero, al menos por el momento, esta no llego. El azabache regreso a la sala y lo primero que hizo fue ofrecerle el agua que había pedido momentos atrás, por lo que el príncipe simplemente suspiro y se sentó de forma correcta, descubriendo su rostro para tomar el vaso de agua.- Gracias - comento, bebiendo un poco para luego mantener la mirada en el vaso que sostenía con ambas manos.

_ Si, bueno... creo que también estoy algo sorprendido y molesto por eso - murmuro, apretando un poco el vaso entre sus manos sin usar la suficiente fuerza para llegar a romperlo. Tenia demasiadas cosas en la cabeza, en parte por sus recién descubiertos sentimientos por el profesor, y por otro lado por el fuerte sentimiento de culpa que tenia hacia su fallecido amante... ¿Como podía si quiera pensar en alguien mas cuando había jurado vengarse y luego morir para estar a su lado? Cuando había sido su culpa, y de su padre, el hecho de que una persona inocente como lo era Shota falleciera siendo tan joven... que muriera por un amor que no le convenía. Y después, al enamoramiento y la culpa se añadía un nuevo detalle: el miedo. Miedo a que su padre hiciera lo mismo con el profesor apenas se enterara de lo que sentía por el.

Aunque tampoco era como si en esta ocasión fuese a dejársela fácil, no cuando ya sabia lo que era capaz de hacer.

De alguna manera esperaba aquella pregunta de parte del mayor, aun así no era capaz de formular una respuesta correcta. Lo mas sencillo era decírselo en esos momentos, que el causante de toda su confusión era el... pero, por primera vez en su vida, sentía el temor de lo que fuese a pasar por soltar decir con honestidad lo que pasaba por su mente. Aunque igual, su lado honesto terminaba llevándole la delantera.- ¿Ha sentido alguna vez la culpabilidad de enamorarse de alguien cuando... había prometido amar por siempre a otra persona que ha... muerto... por culpa de ese sentimiento? - pregunto sin levantar la mirada, moviendo el vaso entre sus manos como si fuera una ruleta. Nunca antes había hablado de ese tema con nadie, y quizá no lo hubiese hecho sin ayuda del alcohol y la droga que ocupaba su organismo en esos momentos.

_ Joder... suelo salir a bailar para divertirme... para olvidarlo todo y por primera vez... mi mente me juega una mala pasada mientras intento hacerlo... - sonríe de forma irónica- ¿Y que obtengo por eso? Un completo idiota al que no conozco logra leer mi confusión y aprovecha el momento para... drogarme... la vida es un asco a veces - llevo el vaso a su boca y, de un trago, termino con todo el contenido de este, para luego dejarlo sobre la mesita de cafe, y recargar la cabeza en el respaldo del sillon, cubriendo sus ojos nuevamente. Habia soltado una parte de lo que le molestaba finalmente, manteniendo para si mismo el nombre del causante de todo eso... el nombre del profesor.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Jue Ene 12, 2017 5:50 pm

No se movió del lugar donde estaba parado, no intervino, ni tampoco varió la expresión mientras Riley comenzaba a hablar en lo que parecía ser su forma de desahogarse, al menos parcialmente. Parecía incluso indiferente a lo que le contaba, pero Roland escuchaba. Y muy atentamente. Con la primera frase había quedado completamente metido en las palabras del chico las cuales trajeron un montón de recuerdos que normalmente mantenía enterrados en un rincón de su mente, de su alma, pero que nunca seria capaz de superar del todo. Cuando el estudiante terminó de hablar, recargándose mejor en el sofá mientras de nuevo cubría sus ojos, el pistolero permaneció inamovible. No porque no supiera que hacer en tales circunstancia, sino porque pensaba cual de las opciones seria la más acertada. Pensó entonces que si deseaba hacer sentir algo mejor al chico que le acompañaba debería hablar con sinceridad. Cómo era usual en él, diría justamente lo que estaba pensando.

- Tienes razón, la vida puede ser un asco a veces. Basta con un momento de debilidad, un descuido, y muchos intentaran aprovecharse para hacerte caer -hablaba por la pura experiencia, pasando por tales situaciones varias veces a lo largo de su vida.- Pero no justifica tu debilidad, sea cual sea la verdadera razón de esta -cerró los ojos y respiro hondo. No era ese el camino que deseaba recorrer, recriminarle las cosas a esas alturas no servía ni tampoco le interesaba.

Sin decir nada tomó asiento junto a Riley manteniendo algo de distancia entre ambos, viendo al frente mientras buscaba las palabras correctas para continuar. Pasó una mano por las hebras de cabello que hasta ahora se mantenían rubias y estas volvieron al natural color oscuro que usualmente tenían, entonces finalmente continuó.- He estado enamorado, Riley. Profundamente enamorado -su voz era suave como la seda.- La amaba con locura y la perdí trágicamente -esa imperturbable expresión indiferente que caracterizaba su rostro pareció caer de momento, mostrando la aflicción que sentía respecto al tema que tocaba. Nunca pudo superarla a ella, su primer amor, a su "chica de la ventana", sin importar cuanto tiempo hubiese pasado. Se culpaba a sí mismo de su muerte, quizá siempre se culparía por eso. Pese a los sentimientos encontrados prosiguió hablando, intentando mantenerse siempre sereno.- Ella murió por mi, por culpa de mis acciones y mi desgraciada indiferencia hacia ella en ese punto de mi vida. Pero me amó hasta que exhaló su último aliento, y frente a su cuerpo sin vida prometí amarla hasta el final de mis días -por fin miró a Riley directamente con esos ojos azul desteñido que poseía, sin importar que el menor no le mirase.

- Te cuento esto porque comprendo el sentimiento de culpabilidad que llevas. No la he olvidado y probablemente nunca pueda olvidarla, pero ahora tengo a alguien que me gusta. Alguien a quien quizá pueda amar igual o mucho más que a ella -permitió a su mano moverse con lentitud hasta Riley, apartando el brazo que le cubría los ojos para poder verle mejor el rostro.- Si de algo estoy seguro es que ella querría que fuese feliz, que de nuevo me diese la oportunidad de amar aun si claramente siempre formará parte de mi. Esa persona a la que amabas debe pensar lo mismo, Riley, él o ella no estaría feliz de que le uses como una especie de atadura para no volver a amar. Querría que te dieses otra oportunidad, aun a pesar de todo -.

Alejó la mano del menor y la apoyó sobre su propia pierna, sin apartar la mirada de él, esperando una posible respuesta. No sabía si todo ese discurso valdría la pena. Riley, después de todo, estaba parcialmente indispuesto por la droga y quizá no pusiera especial atención a las palabras del pistolero. Más de todas formas Roland sintió la necesidad de hablar sobre ello cuando se dio cuenta de que pasaban por situaciones muy similares. Pues aunque no hubiese dicho nada concreto, fue consciente con total claridad de que le gustaba Riley, probablemente estaba enamorado de él hasta el punto de tocar el tema de Susan, la hermosa chica a la que amó una vez y de la cual jamás en su vida había hablado tan abiertamente, aun si no ahondó mucho en los sucesos que envolvieron su muerte. Tampoco sabía si la persona de que Riley estaba enamorado era él, y lo dudaba bastante, pero sabría lidiar con ello bastante bien. De momento, sólo necesitaba hacer sentir un poco mejor al chico respecto a todo lo que le agobiaba.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Miér Feb 08, 2017 5:36 am

No recibió una respuesta inmediata, y sin embargo, se sentía un poco aliviado por ello. Había dicho lo que sentía casi por impulso, tan solo como una forma inconsciente de desahogar aquello que llevaba tanto tiempo encerrado dentro, por lo que aun si el otro no respondía a sus palabras, bastaba para él. Aun así, la respuesta del mayor pronto llego, clavándose de alguna forma en el peligris.

_ Lo sé – murmuro como una vaga respuesta. El, más que nadie, sabía que era un completo error el bajar la guardia. Pero nunca había sido una persona capaz de controlar sus sentimientos por completo, menos cuando eran tan contradictorios. Era algo que aún tenía que aprender.

Aun si no podía verlo, había sido imposible no notar su presencia a su lado, poniéndose sumamente nervioso (culpaba a la droga… ¡Él no se ponía nervioso!). Y el comenzó a hablar. La historia en si era demasiado parecida a la suya, con la diferencia en que Shota murió justo encima de él, asesinado por su padre justo al momento en que ambos hacían el amor… Lo que había prometido ser una hermosa cita, una hermosa noche… término en tragedia de un momento para otro.

En algún punto de sus palabras, la tristeza que en momentos atrás sintió por el recuerdo de su viejo amor se transformó en algo más: Roland ya estaba enamorado de alguien. Y aunque su ego quería hacerle creer que se trataba de sí mismo, era realista. ¿Cómo podía enamorarse de un delincuente estudiantil como él? El profesor retiro el brazo con el que Riley cubría sus ojos, logrando que de esa forma el menor posara su mirada sobre el. Su cabello había vuelto a la normalidad, sin embargo, las alucinaciones seguían ahí. El rostro del mayor comenzó a deformarse, dando paso a una imagen nueva mientras continuaba hablando: cabello largo, castaño… un par de ojos avellana, enmarcados en un rostro tan dulce como varonil. Había llegado al punto máximo de éxtasis que aquella droga podía generar, alterando por completo lo que él podía ver… e incluso escuchar, porque incluso su voz había cambiado. Sin embargo, eso solo sirvió para que las palabras se clavaran aún más en él.

Sin el control sobre sí mismo hizo algo que nunca antes, ni siquiera con el verdadero dueño de la figura frente a él, llego a hacer, inconsciente de todo lo que había pasado antes de que entrara a en aquel estado. Se acercó más a él y recargo la cabeza contra su hombro, escondiendo el rostro, temblando, mientras las lágrimas comenzaban a caer de sus ojos.- ¿Puedo hacerlo entonces? ¿Puedo amarlo sin que me odies por ello? – pregunto en apenas un hilo de voz, sollozando.- Jamás pude decirte cuanto te amaba… y se que esas palabras te hicieron falta cuando estuviste a mi lado… cuando no había dia en que no me recordaras tu amor… y te agradezco… por hacerme cambiar. Por hacerme ver que la vida no giraba en torno al poder y a un par de alas que me alejaran del concreto. Por ayudarme a pisar tierra, a ver la realidad del mundo… por enseñarme a disfrutar de los pequeños momentos de la vida… y por enseñarme a amar.- alejo su rostro un poco, para poder volver a mirar aquel par de ojos avellana.- y discúlpame… porque aun con todo eso… aun sabiendo que te debo la vida… me enamore de el.- dejo escapar una corta risa irónica.- yo, que tanto amaba mi libertad… quien odiaba más que nada seguir ordenes… me vine a enamorar de uno de los profesores mas estrictos y aburridos que pude haber conocido… aun cuando, sin contar el dia de hoy… solo he hablado con el una vez – volvió a recargarse en el, esta vez, sin ocultar su rostro.- por eso… perdóname…

Era seguro que, una vez regresara a la consciencia, recordaría aquella noche como una de las mas embarazosas de su vida.

off:
me da asco mi propia respuesta.. meh (?)


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Miér Mar 01, 2017 7:43 pm

El pistolero no movió ni un dedo una vez Riley se apoyaba contra él dejándose llevar por todos los sentimientos que le embargaban con fuerza e intensidad. Le escuchó entonces con suma atención sin apartar los gélidos ojos de él aun cuando de nuevo se ocultaba de su mirada. No tardó en comprender que el menor ya no pensaba en él como Roland, muy probablemente por la droga que aun continuaba haciendo estragos en su sistema la imagen de aquel hombre había cambiado dando paso a alguien más, y no hacía falta ser demasiado inteligente para notar que se trataba de aquel viejo amor al que Riley continuaba aferrándose con insistencia.

Permitió una leve sonrisa alojarse en sus labios, relajando las facciones del rostro para darle un aire menos duro en comparación al que usualmente poseía, un poco más juvenil. Y hacia esto mientras escuchaba atentamente cada palabra articulada entre lágrimas y sollozos. Lo hacia para que cuando Riley dejará de ocultar el rostro y por fin lo viera directamente, cosa que no tardó en suceder, la ilusión de que le confesaba todo eso a ese amor del pasado fuese más grande y realista. Porque de esa forma liberaría parte de todo lo que guardaba desde hacia quien sabe cuanto tiempo. Más el rostro de Roland no pudo ocultar cierta sorpresa al escuchar de quien se suponía estaba enamorado, menos cuando el menor le observaba tan intensamente. En la academia no habían demasiados profesores, y ¿Cuantos de ellos serían tan realmente estrictos y aburridos cómo Roland, siempre apegado a sus reglas arcaicas del pasado? Riley estaba confesando el amor que profesaba por él, y ni siquiera era consciente de esto.

Al terminar toda la confesión el mayor rodeo con un brazo el cuerpo ajeno que ahora se recargaba nuevamente contra él, acariciando con suavidad el brazo contrario mientras le apegaba más a él, reconfortándolo.- No hay nada que perdonar, Riley. Sólo quiero que seas feliz -habló como si fuese aquel chico que Riley veía actualmente en su rostros. Además, la sonrisa de antes no abandonada sus labios, pero esta vez se debía a la repentina felicidad que le embargaba por sobre lo triste de la situación. Lo que sentía por el menor era correspondido por más inesperado que fuera, sin dudas era bueno saberlo.

- Estoy seguro de que tu amor por él es correspondido. Ese aburrido y estricto profesor también está enamorado de ti, aun si no lo parece -allí estaba también la confesión de amor por parte de Roland. Quizá Riley no recordaría esto o lo atribuiría a la alucinación que sufrió, pero el pistolero volvería a decírselo con gusto cuando estuviera consciente.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Sáb Mar 04, 2017 1:04 am

Cuando termino de decir todo aquello solo esperaba a que el chico se levantara y se fuera, obviamente molesto con el, o en su defecto que le reclamara aunque fuese por haber provocado su muerte y aun así verse con la libertad de enamorarse de otra persona. Al final de cuentas esa seria su propia reacción si las cosas se invirtieran... aun si no era lo que realmente sentía al respecto. Esperaba cualquier otra cosa menos que lo rodeara con uno de sus brazos, al parecer, buscando darle una especie de apoyo emocional. Al sentirse mas cerca de el, y escuchar su primera frase, el rostro del príncipe se elevo para encararlo, aun con los ojos repletos de lagrimas. El... sonreía. No parecía furioso con el, ni mucho menos guardaba algo de tristeza... contrario a ello, sonreía como siempre lo había hecho.

_ ¿Como puedes ser tan positivo cuando tu novio te esta confesando que ama a alguien mas? - pregunto con ironía, aun a pesar de la triste sonrisa que se formo en su rostro, bajando un poco la mirada.- Incluso al final... sigues preocupándote mas por la felicidad ajena que por ti mismo... - murmuro, mordiendo suavemente su labio antes de volver a recargarse en el, limpiando inútilmente su rostro con su mano.- Gracias... pero... ¿Como va a fijarse el en este egocéntrico estudiante suyo? Aun con eso, soy realista... dudo que me vea mas aya que eso... el idiota y presumido mocoso que no tiene nada mejor que hacer con su vida que alardear de cosas que ya no tiene, o a las que ya no les tiene el cariño que presume - comento, negando con la cabeza.- tsk... ni siquiera he tenido el valor de entrar a su clase cuando dije que lo haría, y ni siquiera por el... - y claro, la causa no era el sentirse avergonzado o temeroso por verlo, si no lo incomodo que le resultaba que sus compañeros lo miraran como si le hubiese salido una segunda cabeza por entrar a una clase que supuestamente odiaba...

Guardo silencio después de eso, disfrutando simplemente de su presencia por aquellos cortos instantes. Sabia muy bien que, apenas el castaño se fuera, jamas volvería a verlo. Pero también sabia bien que no podía simplemente alargar la despedida de la forma en que lo estaba haciendo... porque se lo debía, y porque si todo iba a terminar ahí, era mejor hacerlo bien...

_ Creo que... debería despedirme correctamente de ti... ¿no es así? - pregunto suavemente, separándose lo suficiente para poder volver a mirarle. Su mano viajo a la mejilla del joven, acariciándolo suavemente.- ... fue... poco tiempo el que estuve a tu lado... y creo que mas de la mitad de el se fue en sacarnos de los problemas en los que yo nos metía... - no era algo de lo que estuviera orgulloso, en realidad.- aun así... gracias... por todo - murmuro, y se levanto apenas lo suficiente para depositar un corto beso en sus labios, sonriendo al momento de separarse, aun si seguía llorando.- Jamas dejare de amarte... eso es claro... pero voy a dar vuelta a la pagina. Hasta hace unos días... mi meta de vida era vengar tu muerte... para luego ir junto a ti. Mas he decidido seguir adelante con mi vida, y dejar el pasado atrás. Quiero entregarle mi corazón por completo a el... sin remordimiento alguno... incluso si no me corresponde - concluyo, alejando su mano del rostro del "castaño".


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Ronald Colins el Dom Mar 05, 2017 3:34 am

El rostro bañado en lágrimas que mostraba el menor le conmovió más de lo que esperaría por un gesto tan "simple", pero evitó que la expresión variase y simplemente continuó con el abrazo parcial que le proporcionaba. Quería hacerlo sentir querido, que sintiera cuanto lo amaba aun si seguía creyendo que se trataba de ese amor del pasado a quien había perdido, cosa que tampoco era tan mala para Riley dadas las circunstancias. Pero en el fondo cierto sentimiento poco grato se formaba en Roland por fingir ser alguien que no era.

- Él es un hombre difícil de leer ¿No es así? -sabía que lo era y no le sorprendía que sus sentimientos no llegaran efectivamente al peligrisáceo, primero porque ni Roland llevaba mucho tiempo de haberlos aceptado y segundo porque simplemente era bastante bueno manteniéndose sereno e indiferente, como si nada realmente le perturbase. O como si no sintiese nada.- Puedo asegurarte de que corresponde tus sentimientos, Riley, no importa lo arrogante o presumido que seas...él te quiere. Si no me crees puedes preguntárselo directamente y no dudará en responder, creo que por su rostro puedes saber que no anda con rodeos -bastante raro era referirse a si mismo de esa forma, como si hablara de alguien más. Aun así continuaría haciéndolo el tiempo necesario.- Respecto a la clase, él realmente no esperaba que entraras muy seguido. Es feliz con las escasas veces que lo haces -y realmente lo era. No había sido del todo consciente al respecto pero el pistolero de verdad estaba feliz de ver a Riley entrar a sus clases luego de aquel primer encuentro en detención, le gustaba sentir que de cierta forma tocó algo en él...por mínimo que fuera.

Cuando el silencio los envolvió Roland no pensó de ninguna forma romperlo. Todo parecía estar dicho, Riley debía de sentirse mejor tras la confesión y aparente charla con quien fue una vez su pareja, ahora sólo esperaría a que los efectos de la drogan cesaran. Más de nuevo el chico comenzó a hablar, esta vez indicando que debía "despedirse" apropiadamente. Otra vez escuchó con suma atención permitiendole hacer lo que deseara con él, entrecerrando los por el tacto leve de la mano sobre su mejilla. El beso que le siguió fue inesperado ocasionando que los ojos azules de "bombardero" se ensanchasen ligeramente por la sorpresa, más aun así no se apartó de esos labios suaves y ligeramente húmedos por las lágrimas que no dejaban de fluir. Todos los sentimientos ajenos le llegaron por el simple contacto y al mismo tiempo despertaron los propios, provocando que el pistolero por primera vez en mucho tiempo se sintiera como un chico bobo enamorado, hasta teniendo la sensación de las mariposas en el estómago por el primer beso entre ambos. Porque eso era. La primera vez que se besan. Aunque Riley no pudiera recordarla después, él atesoraría ese momento por lo que restara de vida.

El beso no duró demasiado y tras culminar, una vez Riley terminó de hablar nuevamente y apartó la mano de su mejilla, sucedió algo sumamente inesperado. Roland deslizó las manos por las húmedas mejillas ajenas secando cuidadosamente las lágrimas que continuaban brotando y entonces se dejó llevar por el impulso que carcomía sus entrañas en ese instante. Unió sus labios nuevamente en un beso más largo, profundo pero a su vez superficial sin querer asustar al chico ni mucho menos arruinar el momento. Pero debía hacerlo, tenía que grabar la sensación de esos labios sobre los suyos.- Te amo Riley. Te deseo la mayor de las felicidades...aun si no es conmigo, aun si tienes a alguien más, deseo profundamente que seas feliz -susurraba con esa voz profunda contra los labios ajenos, apoyaba ambas frentes sin apartar las manos de su rostro. Hablaba por el mismo, por Roland Torrance, indiferente a que Riley no lo viera con la apariencia real. Tenía que dejarle en claro como se sentía ahora que la oportunidad se presentaba...ahora cuando estaba totalmente seguro.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

Mensaje por Riley L. Pendragon el Mar Mar 14, 2017 5:36 am

Preguntárselo directamente. Habia planeado hacerlo, si era sincero, sin embargo toda idea se fue de su cabeza al momento en que se vio metido en aquella situacion. Ademas no solo estaba presente el temor del rechazo por parte del profesor, si no lo que su padre pudiese llegar a hacer. No que lo fuera a dejar, claro estaba, ademas de que sabia o intuía que el profesor era bastante fuerte, pero eso no evitaba que aquel temor estuviera presente.

Aquel corto beso había estado cargado con todos los sentimientos que tenia hacia el "castaño", consciente de que en verdad aquella era la despedida. Era el ultimo beso que compartiría con el chico, para poder así cerrar aquel ciclo que, así como en su tiempo había sido bello, también lo era una completa condenación. Ya no podía seguir haciéndose daño a si mismo con su recuerdo, y tenia que dejarlo descansar en paz. Solo asi podia permitirse esa oportunidad con el profesor. Al terminar sus palabras de despedida, simplemente sonrio con melancolia, habiendo terminado todo lo que tenia que decir, sabiendo que era poco el tiempo que quedaba antes de que la figura frente a el desapareciera.

Sin embargo, lo que continuo despues no estaba dentro de sus planes. "Shota" acaricio su rostro suavemente, limpiando las lagrimas que continuaban cayendo, y casi al instante unió sus labios con los de el, de nuevo. El momento de duda fue relativamente corto, antes de dejarse llevar por completo y corresponder al beso con la misma intensidad del mayor, sosteniendo una de sus manos con la propia contra su mejilla. El beso finalizo momentos despues, sin acortar demasiado la distancia entre ambos, y aquella frase abandono los labios del ninja, casi al tiempo en que la imagen del chico comenzaba a desvanecerse frente a el, hasta recuperar la forma del profesor.

_ ... - las reacciones del peligris al entender finalmente lo que habia pasado, recuperando de a poco la consciencia conforme la droga abandonaba poco a poco su organismo, fueron varias en una sola. Primero, la confusion. Fruncio el ceño suavemente y su mirada viajo de los ojos del profesor a sus labios. Seguido a ello, la sorpresa al comprender lo que realmente habia pasado. Y finalmente, la vergüenza, sonrojandose a niveles poco comunes en el, sonrojo mas que notorio por la excesiva blancura de la piel del angel. Sus lagrimas habian cesado ante la sorpresa, y sus labios se abrieron con la intencion de decir algo, solo para volver a cerrarse despues, repitiendo la accion un par de veces antes de alejarse de golpe del profesor, quedandose hasta el otro lado del sillon con las piernas dobladas contra su pecho, mirando al lado contrario. Sus dedos... tocaban sus labios con suavidad.

_ Esto debe ser una broma - murmuro finalmente para si mismo, cubriendo su rostro con ambas manos, intentando controlar las enormes ganas que sentia por levantarse de ahi y lanzarse por la ventana.- Estaba dormido ¿verdad? La reaccion de la droga fue que dormi y soñe cosas raras... - riendo nerviosamente.- claro yo... no dije nada ¿Verdad? ¿verdad? - Si no era de eso, estaba seguro de que iba a morir por la explosion sanguinea en su rostro... o por el dolor de cabeza debido a los restos de la droga en la cabeza... no estaba seguro de por cual.


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Re: Vamos.. ¡La noche apenas comienza! [Roland Torrance]

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